Seguidores

lunes, 7 de abril de 2014

Capitulo 2

CAPITULO 2
Un mundo de locos

Luego de un sueño con el Ramsés II y galletas Elise lentamente abría sus ojos y resaltarlos al ver varios brillantes y negros ojos, rostros muy arrugados y verdes con orejas puntiagudas suficientes para que la chica se escandalizara al igual que esos extraños seres…

-¡AAAAAAHHHHHHH!- Grita la chica al igual que esas cosas extrañas.
-¡AAAAAAAHHHHHH!-
-¿QUE COSAS SON? ¿RAMSÉS LOS ENVIO?-
-Lo sabía, aparte de fea es una loca, ¡Loca que se quedó dormida sobre mis hermosas petunias!- Le recalca uno de ellos.
-Claro que… ¿Me dijiste fea?-
-¡Sí! ¡Y quítate de mis flores!- La empuja.
-¡AY!, ¡Yo podía hacerlo sola gracias! ¡Un momento! ¡La caída me dolió! ¡Se supone que no hay dolor en un sueño! ¡No físico al menos! ¡Sabía que no tenía que tomar dos tazas de café!-
-Tranquilo, tus flores estarán bien, volverán a crecer.-
-Aunque es una de las pocas veces en donde no estoy en un mal sueño…pero…-
-¡Asesina de flores! ¡Lastimaste a mis bebes!-
-¡Asi no pasaron las cosas! ¡Puedo explicarlo! ¡Hey! ¡No! ¿Qué hace? -Siente los escobazos del duende enfurecido-
-¡Esto te enseñara a no meterte con mis bebes!-
-¡Auch! ¡Deje de hacerlo!, si no…bien… ¡Bien! ¡Siga golpeándome! ¡Asi despierto de este sueño! ¡Con fuerza! ¡Vamos!-
-¡Y encima te burlas de mí!-
-¡Tal vez esto le enseñe!-

La criatura lanza sobre ella un extraño polvo con las peores intenciones pero para su mala fortuna solo había causado en ella varios estornudos…

-¡Achis! ¡Achis!-
-Imposible, era piel de troll, se suponía que la convertiría en un insecto, de preferencia un grillo para así aplastarla-
-¡Achis! ¿Qué? ¡Achis!-
-¿Seguro que es piel de troll?-
-Por supuesto que si yo mismo lo prepare.-
-¿Entonces?-
-¡Achis! ¿Piel de troll? ¡Achis! ¡Achis!-
-Se lo lanzare otra vez quizás solo fue mala suerte.-
- ¡Claro que no! ¡Ni loca pienso permitir eso! ¡Achis!-
-¡Atrápenla!-

Estaba a punto de correr cuando vio la mínima estatura de sus atacantes, eran más pequeños que las bancas en el central park, en mi opinión tenían el tamaño de una licuadora pero no entremos en detalles, no ahorita…

-Esto cada vez se está volviendo más extraño…-
-¿Qué miras? ¿Acaso tengo algo en la cara?-
-Los imaginaba un poco más…ummm… ¿A mi altura?-
-¡Escucha mocosa! ¡Tus burlas no te salvaran el pellejo! ¡Somos pequeños pero los gnomos también sabemos ser malvados como tú!-
-¿Gnomos?...HAAAAHAHAHAHAHAHAHAHAHHAHA GNOMOS HAHAHAHAHAHAHA…-
-¡A ella!-

Bien, quizás no fue un buen momento para reírse menos de criaturas extrañas y sorprendentemente a pesar de su tamaño corrían más rápido que un anciano dejando a Elise como la tortuga en la historia, pero aun así corrió sin parar hasta que se encontró con otra sorpresa me refiero a la entrada de un pueblo con aspecto medieval si se podría decir…

-Esto es uno de los sueños más locos que he tenido en mi corta vida, okey…cálmate Elise todo esto es solo parte de tu imaginación causada por dos tazas de café negro, nada de esto es real.-
-¡Ahí esta! ¡Tras ella!-Grita uno de los gnomos.

No tuvo más opción que adentrarse al pueblo en donde el movimiento de las personas era grande, al menos a esas horas de la mañana pero de alguna forma u otra Elise tenía que adentrarse en esa manada si se podría decir así que se topó con cerdos, gallinas, un vendedor de tomates, en fin varios obstáculos causando un gran caos en el lugar pero como en toda historia tiene que llegar un caballero para sacar de aprietos a la doncella...

--¿Solo eso necesitas corazón?- Pregunta una robusta vendedora quien le entregaba al joven de cabello castaño un pequeño cesto de verduras y leche.
-Creo que solamente esto le encargo mi madre.-
-Son ocho monedas de plata.-
-¡Aaaaah aléjense de mí!- Choca contra el chico quien solo se molestó.
-¡Hey! ¿Qué te pasa?-
-Lo siento es que me están siguiendo un…-
- ¡Tiraste mi leche! ¿Sabes que ahora tendré que hacer otro gasto adicional?-

Bueno no era el caballero perfecto pero había que admitir que ese cabello castaño más sus ojos de un azul muy intenso lo ayudaban mucho para sus encantos...

-Lo siento, lo siento.-
-Deja de decir lo siento mejor págame la leche que derramaste.-
-¡Ya encontré a la humana asesina de flores!- Comienza a acercarse uno de los gnomos.
-Primero ayúdame sino…-
-¡Oh no, ni de que estuviera loco! ¡No quiero meterme en líos por tu culpa!-
-Por favor, mi vida depende de ti.-
-¿Y mi vida que?, también es importante.-
-Pero las damas somos primero.-
-Ese chantaje no funcionara conmigo.-
-¡Ahora te arrancaremos tu cabello para hacer un tapete y usarlo en la puerta de mi casa!-
-¡No si él lo evita! ¡Les pateara el trasero!-
-¿Qué? ¡No! ¡No!, yo solo…-
-¿Acaso tú conoces a la humana muchachito?-
-Por supuesto que no ella… ¿Humana?-
-Sí, solo mira su ropa, su actitud.-
-¿Qué tiene de malo mi ropa?-

El chico la mira detenidamente de pies a cabeza hasta que se detuvo en sus ojos, en esos hermosos ojos color miel que le causaron un gran pavor que paralizo su cuerpo...

-¡Hey! ¡Chico! ¿Qué sucede?- Elise hace varios chasquidos tratando de llamar la atención del aterrado joven.
-¿Lia?-
-¿Perdón?-

Y los problemas no acababan aun, el disturbio causado por Elise había llamado la atención de una banda de hombre con armaduras que tenían el mismo símbolo que la extraña moneda regalada por aquel vagabundo, pero sus pensamientos fueron interrumpidos cuando el joven puso el pequeño cesto con todo y víveres sobre la cabeza de la joven, su cara estaba llena de huevo y hierbas al igual que su cabello mientras que el oficial al mando de aquel grupo se bajó de su caballo para acercarse a ellos quitándose su casco para mostrar sus rostro que en el adornaba una cicatriz en su mejía derecha, tenía alrededor de unos veintiún años pero ese pelo de color cobrizo lo hacían lucir bien, o eso decían sus amantes…

-¡Argh! ¿Por qué hiciste eso?-
-Vaya, vaya, miren a quien tenemos aquí.-
-General Roy…- Levanta ambas cejas fingiendo gusto.
-Me descuido unos minutos y ya causas un gran alboroto.-
-Bueno en realidad yo…-
-¿Y no me vas a presentar a tu amiga?-
-En vez de romper corazones debería mantener el orden en este pueblo ya que ese es su trabajo ¿no?-
-¡Esas cosas intentaron matarme!- Elise muy indignada señala a los gnomos.
-¡Esa humana mato mis flores!-
-No es…-
-¿Humana?-
-¡Así es General! ¡Esa mocosa no es más que una humana! ¡Solo mírela!-
-Hahahaha…general Roy no creerá en las mentiras de este gnomo, usted y yo sabemos perfectamente que no existen los humanos en Liware.-
-Cállate que no quiero escucharlo de ti, sino de la muñequita que se encuentra detrás de ti.-
-Ya déjele en paz.-
-¡Tu! ¡Acércate!-
-Ummm…-
-¡Ahora!-

Con ese tono cualquiera hubiera obedecido, más en la posición en la cual Elise se encontraba pero ella estaba más preocupada como quitarse el huevo en la cara sin darse cuenta en la mirada pervertida de Roy sobre ella…

-Hehehe…esta niña no es más que una Liwariana busca pleitos que solo quiere atención.-
-Pero si ya dije que no fui…-
-Y a parte tiene unos bellos ojos sería un pecado no perdonarla.- Estaba a punto de acariciar su rostro cuando el otro joven jalo a Elise retando aún más a Roy.
-Muy bien Roy sino cumplirás con tu trabajo entonces sería bueno que te retiraras.-
-Tranquilo niñito perdedor que no te robare a tu novia…bueno…a no ser que ella quiera lo contrario hehe.-
-¿Bueno la arrestara o no? ¡Quiero justicia por mis flores!-
-Mmmm…no, es demasiada bonita para estar en el calabozo, además solo son flores así que no me haga perder el tiempo.-
-¡Pero!-

Al escuchar el típico pero el general con una sola patada noqueo al gnomo atemorizando no solo a sus compañeros sino también a los pobladores…

-Como odio las criaturas quisquillosas pero en fin todo sea por una carita linda llena de huevo.-
-No tenías por qué hacer eso, no te hizo nada.- Alza un poco la voz el chico de los ojos azules.
-Mira...llorón…-se acerca a él teniéndolo cara a cara.- más vale que cuides tus palabras, te recuerdo que tú y tus amiguitos están siendo vigilados no querrás que el emperador se entere de tus disturbios.-
-¡Él no te tiene miedo!- Interrumpe la joven.
-¡Ssshhhh…cállate! Hehehe…no le hagas caso.-
-¡Apuesto que te tumba los dientes en menos de un minuto!-
-Enserio no me estas ayudando.-
-Me gusta la actitud de tu novia humm…no sé si robártela es demasiada bonita para ti.-
-Ya basta, cada quien por su camino ¿no?-
-Ni modo muñequita será para otro momento…ya sabes guardián de quinta.-
Un buen respiro se tomó otra vez al ver que esos guardias se alejaban más el acosador pero la felicidad no dura para siempre y lo digo porque el ¨caballero valiente¨ jalo del brazo de la chica y sin dejar que se limpiara su rostro la llevo detrás de una taberna, no piensen mal  ¿Si?

-¿En que estabas pensando Lia?- Se altera el caballero obviamente por lo sucedido.
-Pues yo…-
-¡Casi pierdo mis dientes por tu culpa!-
-Bueno el comen…-
-¡No importa! ¡Como sea! ¿Qué haces aquí y como regresaste?-
-¿Disculpa?-
-¡¿QUE ACASO NO TE HAS PUESTO A PENSAR DE COMO REACCIONARA LEN CUANDO TE VEA?!-
-¿Len?-
- ¡Tienes suerte que Roy no te reconoció! Oh peor ¡Que Len estuviera ahí!-
-He conocido a varios locos en mi joven vida…pero tu…te ganaste el premio nobel, necesitas ayuda amigo.-
-¡Tú eres la que necesita ayuda! ¡Y rápido!...bien, mi casa no está muy lejos así que…-
-¿Tu casa? ¡Oh no, no, no! ¡Ni de chiste, tengo que regresar a mi hogar sino mi mamá me matara!-
-¡Ya déjate de payasadas Lia! ¡Este no es el momento!-
-¡Y no soy Lia! ¡Me llamo Elise!-
-¨Ha-ha¨ muy graciosa.-
-No le veo el chiste…-
-Lia enserio, no estoy para tus bromas, esto es serio.-
-No es broma cabeza de chorlito…-

Cuando una chica muestra esa mirada asesina es mejor no empeorar la situación y hacerles caso,  cuando hacen eso es porque dicen la verdad, enserio…

-Está bien, está bien, te creo pero deja de mirarme así que aunque no lo creas es perturbador más si viene de ti.-
-¿QUE?-
-Solo deja de mirarme así, te creo, te creo, pero no si se Len lo hará.-
-¿Quién es Len?-
-¿Pues quien más? Es nuestro ¨querido emperador¨, el amo de todas las tierras de Liware.-
-Oh no…eres un narcotraficante…-
-¿Eh?-
-Seguramente me quieres secuestrar para llevarme con tu jefe Len y que luego el me...-
-¿Y a mí me dices el loco? Tú eres la que está hablando incoherencias, en primera Len no es mi jefe y en segunda no sé qué es narcotraficante.-
-Pero dijiste que Len es el emperador de estas tierras.-
-Porque lo es, por desgracia es el rey de todo Liware.-
-¿Vino algún pariente del príncipe Williams?-
-Eres rarita ¿Sabias?-
-¡Hum!-
-Bueno no importa, tendré que llevarte a mi casa y ver la manera de llevarte a tu casa ¿Recuerdas en donde queda?-
-Si, 4525 North Buckstrake, Massachusetts, está cerca del famoso restaurante Wango Tacos hehe.-
-Muy…bien…ummm…en mi casa tengo un mapa eso nos ayudara, ¡Oh! Pero antes.- pone sobre ella su capa color beige - así nadie te confundirá con Lia.
-¿Y quién es esa famosa Lia?-
-Explicaciones luego ¿sí?-
-¿Al menos podrías decirme tu nombre?-
-Llámame Matt ¿Podemos irnos ya?-
-Okey, ya, no seas gruñón.-

Matt llevo a Elise fuera del pueblo, su hogar quedaba por el campo según lo poco que le conto vivía con su madre y su hermana menor que se dedicaban a la cosecha y a la ganadería, la herencia que le había dejado su padre pero luego de ese corto tema no hubo otro hasta que llegaron al pequeño rancho muy pintoresco tendría que decir más si era el hogar de un chico que pareciera había chupado un limón, desde lejos se veía como una pequeña muy parecida a Matt perseguía a las gallinas, lucia muy tierna con su vestidito sencillo pero ondulado de color crema con un listón del mismo color adornando su cabello…

-Supongo que aquí vives.-
-Supones bien ¡Hey Briss!-Llama la atención de la pequeña quien le muestra una dulce sonrisa mientras corría hacia el.- ¿Mamá sabes que estas persiguiendo a las gallinas?
-No pero sé que no me delataras porque me quieres y eres el mejor hermano del mundo- Si, la típica mirada de perrito triste claro que la mayoría de veces no funciona pero Matt podría ser la excepción.
-No pero con esa ropa sucia no podrás mantener tu mentira hehe.-
-¿Y quién es ella? ¿Es tu novia?- camina alrededor de la chica- huele igual que las gallinas.
-No es mi novia solo es una conocida y ya.-
-Exacto, digo, ser la novia de el creo que hay mejores opciones.-
-Ya lo dijiste… ¡hey!-
-Ya era hora que tuvieras novia, mamá pensaba que seguirías viviendo con nosotras luego de los treinta.-
-¿Qué yo que?-
-¿Y cómo se llama tu novia?-
-Anis-
-¡Elise!- replico un tanto furiosa.
-Es igual.-
-¿Solo Elise te llamas?- los ojos de la pequeña brillan con tanta curiosidad, pero no podría decir lo mismo de Elise quien se quedó callada ante la pregunta.- ¿Tienes otro nombre? Tienes cara de Artemisa.
-Suficiente Briss mejor entremos antes de que mamá regrese y te vea así.-
-Tú lo que no quieres es que se entere que me dejaste sola.-
-¿Querías caldo de pollo no? Así que no te quejes.-
-¿Podemos entrar de una buena vez? El huevo comienza a pegarse en mi cara.-

Se lo que deben estar pensando, Matt es un antisocial amargado y Elise una mimada quisquillosa, eso pensé yo también hasta que me entere de la historia completa pero bueno iremos por partes, el amargado dejo entrar a la mimada quien apreciaba el pintoresco lugar, muebles color ocre con detalles orgánicos de color verde, jarrones con muchas flores exóticas, muñecas por todas partes, un papel tapiz marrón con los mismos detalles, era muy linda la casa para un chico como el, como sea la pequeña Briss condujo a Elise al segundo piso a la izquierda en donde estaba el baño, con varias cubetas llenaron la tina hecha de madera y agregaron unos cuantos aceites perfumados...

-Listo, ya puedes bañarte.- Se levanta luego de medir la temperatura del agua y un tanto amable le da ciertas instrucciones- Aquí hay ropa limpia eres un poco más delgada que mi madre pero creo que te quedara, dentro de un rato pasare por tus prendas sucias, no uses el frasco color purpura, no mojes el piso solo párate sobre la alfombra, no desorganices el botiquín y…-

-Creo que tengo más libertad bañándome en el rio.-
-Solo…no hagas ningún desastre por favor.-
-Puedes quedarte tranquilo.- mira cómo se marcha inquieto mientras que Briss se acerca a ella.- ¿Cuál es su problema?
-No te enfades con él por favor, si lo conocieras mejor te caería muy bien.-
-¡Oh! ¿Así que hay más de el?-
-Él es muy bueno, lo digo enserio créeme que es el chico más lindo y tímido que pueda haber.-
-¡Briss! ¡Recoge tus muñecas antes de que venga mamá!- Otra vez la voz molesta.
-¡Ups! Hehehe avisa cuando termines y te prestare mi patito de hule para que te haga compañía.-
-Ummm…gracias…eso creo…-

Al quedar totalmente sola bueno no puedo decir que la ayuda a tranquilizarse, digo una tina rara que jamás había visto, las vestimentas medievales, para ser más breve el lugar era más extraño que los ovnis y la verdad no querrán saber cómo se bañó en esa gigantesca cubeta que lo llamaban tina, enserio no querrán saber. Mientras tanto Matt tomo uno de los poco libros que habían en el estante y entre sus páginas saco un mapa maltratado y viejo…

-Matt.-
-Dime Briss.- Contesta y a la vez mira el mapa.
-¿Por qué tu novia se parece mucho a Lia?-
-En primera no es mi novia y en segunda no lo sé.-
-Quizás sea su gemela pérdida.-
-Para nada, Lia no tenía familia alguna prácticamente era huérfana.-
-Pero existe la posibilidad, Elise es muy idéntica.-
-A eso se le llama coincidencia hermanita, coin-ci-den-cia.-
-Papá te diría ¨Coincidencia y destino son dos cosas muy distintas muchacho¨- hace una voz grave y casi varonil mientras movía su dedo índice de un lado a otro.
-Hehe…te salió igual que el…pero si, eso diría.-
-Quizás nuestra reina regreso y está bromeando.-
-Creo que te he leído muchos cuentos de hadas Briss, pero soñar no cuesta nada.-

Pero un grito estremeció el lugar e hizo que Matt subiera rápidamente hasta el baño junto con su hermana, el error más grande que puede cometer una persona es entrar sin tocar antes la puerta, si, exactamente paso lo más obvio…

-¡Pervertido! ¡Asqueroso!- Se cubre rápidamente el lienzo o toalla como le decimos y lo golpea con uno de sus zapatos.
-¡Auch! ¡Lo siento! ¡Lo siento! ¡Auch!-
-¡Sal de aquí! ¡SAL DE AQUÍ!-
-Pe-pero si tu gritaste y pensé que… ¡Auch!-
-¡Hay un araña en la ventana! ¡Mátala!-
-¡Lo hare si me dejas de pegar!-

Hay que admitir que toda chica le teme a las arañas o cualquier bicho repugnante, esas cosas vuelan o saltan hacia ti sin razón alguna menos mal Matt lo elimino aunque…su manera de hacerlo no fue la correcta, no frente a la chica quien vio exactamente como el con un solo movimiento de su mano quemo al insecto…

-Listo, misión cumplida.-
-¿Co-como hiciste eso?- Pregunta aun en shock.
-¿Qué cosa?-
-E-Eso…tu mano…el fuego…-
-Bueno la magia es un rápido recurso para matar insectos ni modo que utilizara un zapato para matarlo, eso sí sería raro hehe.-

Elise colapso al suelo prácticamente desmayada. ¿Qué esperaban? Muchas emociones en menos de dos horas, hasta yo pensarían que estoy demente asi que es totalmente normal asi que pasaremos a otro tema. En otro parte lejana de ahí se encontraba otro pueblo un tanto más pequeño que el anterior en donde su fuerte era la agricultura y las tierras amplias y abundantes los favorecía mucho, en una de esas manzanas una joven de quince años de cabello rubio cenizo, ojos azules y piel muy blanca la verdad no parecía ser una campesina, sus rasgos eran demasiados finos si podría decirlo de esa manera, como sea, junto con una pareja aparentemente de cuarenta años recogían las nuevas cosechas colocándolos en las viejas y pequeñas cestas, si no mal recuerdo era verano asi que lo nuevo era Maíz, berenjena y zanahoria…

-Muy bien están eran las ultimas.- el hombre se estira hasta tronar su espalda- el clima ha sido muy amable con nosotros, solo mira estas bellezas.
-Cuidado o me pondré celosa cariño hehehe.-
-Hehehe… ¡Anika! ¡Necesitas ayuda con eso!-
-¡Ya casi termino pero si necesito una manita!- él se acerca con su mujer para tomar y colocar los cestos en una carreta- no estuvo mal creo que valió la pena los gastos extras.
-Les dije que era buena idea ¿O no mujeres?-
-Sí, si amor, tuviste la razón pero no te emociones mucho recuerda que acabas de tomar líquidos.-
-Bah…ya casi lo tengo bajo control, como sea mañana llevaremos esto al mercado mientras tanto hay que entrar que tengo mucha hambre.-
-Tienes suerte prepare pato guisado en verduras.-
-Una de las razones por los cuales me case contigo hohoho.-
-Señor Otto recuerde que luego tenemos que hacer el inventario, no queremos que suceda lo del mes pasado.-
-Cuantas veces tengo que decirte que no me llames Señor, eres como la hija que nunca tuvimos no nos vendría mal que nos dijeras mamá y papá ¿No es así Diana?- Abraza alocadamente a la chica que casi la derriba.
-Otto tiene razón cariño, eres la princesita de ambos aunque hace pocas semanas cumpliste los quince pero eso no te quita lo dulce hehehehe.-
-No me recuerdes ese fatídico día en donde mi niña se convirtió en una mujer…disculpen…- el típico padre dramático que trata de no llorar y no supera el paso de la pubertad de sus hijos.
-Hehe…ustedes han sido muy buenos conmigo la verdad no tengo con que pagarles en especial esa hermosa fiesta de cumpleaños.-
-No tienes por qué decir esas cosas, lo hicimos con mucho amor.-Diana sostiene sus rostro observando esa bella mirada azul de su pequeña postiza.- los quince es una edad muy linda que hay que disfrutarlo al máximo, recuerda que solo se cumple una vez en la vida.
-Aún recuerdo cuando acogimos a mi bebe luego de que sus padres perdieran la vida en ese terrible derrumbe, ella durmiendo en la humedad del bosque...POR ESO ES MI PRINCESITA INTOCABLE.-
-Oh…no otra vez…-se encoje de hombros al ver la muy conocida actitud de ¨papi¨.
-ANIKA COMO MI UNICA HEREDERA…y mi muy preciada joya hoho…LE TRASPASARE TODOS MIS CONOCIMIENTOS PARA QUE SEA UNA GRAN MUJER...aun no lo eres porque aun estas pequeña…Y MIENTRAS TANTO NO TENDRAS NOVIO HASTA QUE CUMPLAS LOS TREINTA.-
-¿HASTA LOS TREINTA?...umm…señor…-
-¡PAPÁ!- Recalca.
-Umm…papá…quiero llegar al altar sin bastón ¿Entiendes?-
-Treinta, amor, treinta, porque aun eres la pequeña de papi.-
-Mejor los arreglamos esto después del almuerzo, vamos querido.-
-Lo del matrimonio no está en discusión ¡Hum!-
-Como digas amor, vamos hijita que tienes que lavarte antes de comer.-

Pero antes de que contestara algo detrás de ellos robo su atención, un fino corcel negro y garañón que se encontraba en la granja vecina comiendo el abundante pasto, fue ahí donde la expresión de la chica cambio por completo…

-Pe-pero antes iré a acarrear agua del pozo como usted dijo, necesito lavarme antes de comer.-
 -¡Oh! Te acompañare princesa.-
-No, no, usted ha trabajado muy duro señor Otto…perdón…papá, los alcanzare en unos segundos.-
-Vamos querido, nuestra niña ya vendrá.-
-Bien, pero no hables con extraños.-

¡Ha! Ojala hubieran sido extraños, por suerte sus padres postizos entraron mientras que ella se coló a los terrenos ajenos para contemplar más de cerca el corcel quien no rechazaba su presencia pero Anika se asomó más a la parte de atrás de la casa en donde un encapuchado se encontraba recostado sobre la pared, se notaba la juventud del extraño a pesar que no dejaba mostrar su rostro, esta persona normalmente siempre llevaba puesto prendas de cuero color negro, una finas grebas, hombreras acompañadas con la capa que cubria sus rasgos, y unos pequeños bolsillos que rodeaban su cintura, admito que si lucia muy sexy con todo eso…

-¿Cómo me encontraste?- Adiós al tono dulce, hola a la voz fría.
-Tú vecino coopero un poco, no fue difícil sacarle información.-
-Vete de aquí antes de que te vean.- Comienza a vociferar mirando de un lado a otro.
-¿Qué? ¿Temes que tu nueva familia se entere que eres mi hermanita?-
-Lárgate, tu y yo no tenemos nada de que hablar asi que vete por donde viniste.-
-Ha…más de un año sin vernos y es así como me recibes.-
-Mira Len no quiero problemas, aquí soy muy feliz para que vengas y lo arruines todo, tú tienes lo que querías y yo igual así que…-
-Por lo que veo sigues enojada conmigo.-
-¿Y qué pensabas? ¿Que en todo este tiempo recapacitaría y te perdonaría por todo lo que has hecho? Eso sería ser estúpida.-
-Tu sabes porque he hecho todo esto y si piensas que con tus caprichos me harías retroceder y arrepentirme de todo te equivocas, cada gota de sangre lo vale…-
-Qué triste saber que aún no has cambiado pero bueno eso ya no es mi asunto… ¿Por qué has venido?-
-Hehe…admito que me tomo mucho tiempo llegar a ti, te fuiste como si nada y cambiaste todo lo que tenías por…esto.- Mira con repugnancia todo su alrededor tratando de entender.
-Me gusta esta vida, tengo una familia muy amorosa cosa que nunca tuve, me siento más libre y he aprendido tantas cosas que seguramente tu ignoras.-
-Ani tu no perteneces aquí, no tienes por qué hacer todo eso en casa tendrás lo que tú quieras y… ¿Fingir estar huérfana? ¡Ha!-
 -No le veo la gracia.-
-Discúlpame hermanita pero yo aún sigo vivo y sea como sea seguimos siendo de la misma sangre.-
 -Para mi mayor desgracia así es por eso…trato de abandonar mi pasado…y formar un mejor futuro.-
-Hahahaha…ya te pusiste dramática ¿Segura no quieres venir conmigo? Ahora que tu padre esta muerto podremos vivir mejor.-
-Nuestro padre.-
 -Esa carroña humana dejo de ser mi padre luego de mandar a matar a Lia...no sabes cómo disfrute verlo morir lentamente...suplicándome misericordia.-se endereza y juega con uno de los mechones de su hermana.- es una lástima que aún no logras comprender muchas cosas, quizás cuando te enamores lo comprendas.
-Vete por favor, mi familia me espera.-
-Te enviare dinero cada semana con un mensajero…-
-No quiero nada que venga de ti ¿Qué acaso no entiendes?-
-O lo aceptas o quemare este pueblito incluyendo a tu familia…tú eliges.-
-Pero…-
 -No me pruebes Anika.-
-No puedo aceptarlo, mi familia sospecharía sobre la procedencia de ese dinero…así que no…-
-Oh…tu familia, claro, bueno…una mentirita piadosa no vendría mal, ya que tú eres excelente en eso ¿no?- antes de subirse a su corcel saca de sus bolsillos una pequeña cajita con una envoltura blanca y un listan plateado que adornaba una de las esquinas.-Feliz cumpleaños quince…

Nuevamente la dejo con la palabra en la boca al montar su corcel y alejarse del pueblo, ya me imagino como debio sentirse, digo era la hermana del emperador mas odiado y temido en ese mundo llamado Liware pero como Len lo había dicho antes, sea como sea eran hermanos y ella lo quería demasiado y dejando su orgullo a un lado abrió delicadamente la cajita que contenía un dije bañado en plata con las figuras de dos alas y en medio de ellas un diamante tan azul como sus ojos, okey admito que fue lo más dulce de ese tipo hay que aceptar que es difícil tener detalles como estos más si es de parte de tus hermanos que a lo mucho que te dan es un mensaje en tu celular si tienes la suerte de que se acuerden de tu cumpleaños y de nuevo me estoy saliendo del tema mejor continuare con Matt y Elise quienes discutían por ciertos detalles…

-Ya te dije que no hay ningún pueblo o aldea que se llame asi.-
- North Buckstrake debe estar aquí lo que sucede es que no sabes usar un mapa.-
-Cómo puedes apreciar en el mapa, revise a dirección sur en donde solo está la aldea Cin y la tierra de los condenados.-
-Para empezar genio aquí es al este no al sur, en segunda por algo se llama North Buckstrake queda al norte y en tercera solo te diré que estas demente es decir que aparte de hablar tonterías ni siquiera puedes usar un mapa.-
-Si puedo usarlo.-
-¿Dónde queda el noreste?-
-Ehhh…ehhh… ¡Ese no es el punto! ¡Te decía que en el mapa no aparece North Busrak!-
North Buckstrake!-
 -Como sea que se llame no existe ese lugar ¿Segura que sabes en dónde vives?-
-No soy tan ignorante como tú que ni siquiera se sabe los puntos cardinales.-
-¡Mira hago mi mayor esfuerzo para ayudarte arriesgando mi pellejo!-
-¿Crees que soy para ti un problema?-
-Un peligro diría yo, si Len te ve no quiero pensar que nos haría…más a mi familia.-
-¿Y quien es ese famoso Len?-
-Ya te lo dije es un tipo que se llama ser emperador cuando el trono es tuyo.-
-Y de nuevo me estas asustando…-
-Escucha conmigo no tienes que fingir Lia, puedas que te cortaste tu cabello y te vestiste de una manera extraña pero tu apariencia sigue siendo la misma.-
-Ya te dije que me estas confundiendo, mi nombre es Elise.-
-Hummm… quizás recibiste un golpe en la cabeza y tienes amnesia o tu misma borraste aquellas memorias…-
-¡Estas loco! ¡Todos aquí están completamente locos! ¡En especial tú!-
-¡SSSHHH! ¡Baja la voz o llamaras la atención Lia!-
-¡QUE NO SOY LIA!-

Al gritar como una loca psicótica las ventanas se hicieron trizas, los muebles fueron empujados por alguna fuerza perforando las paredes y Matt bueno…término sentado sobre un jarrón y atorado si puedo agregar…

-¿Cu-Cual es tu problema?- Pregunta por no gritar hasta el cielo.
-¡Que todos están locos! ¡Quiero regresar a mi hogar!-
-¡Ya somos dos! ¡Pero tranquilízate sino me dejaras en la calle!-
-¡No me interesan tus problemas financieros!-
-¡No enserio! ¡Me dejaras sin casa!-
-¿Eh?- mira por todos lados la destrucción causada- ¿Qué paso aquí?
-¡Que estás loca! ¡Eso es lo que pasa! ¡Ni siquiera sabes controlar tu magia!-
-¿Magia?-
-Sí, magia la conoces ¿no?-
-Claro…ummm… ¿Puedo usar tu baño otra vez?-
-Como quieras mientras yo veo como soluciono esto.-


El ¨ ¿Puedo usar tu baño otra vez?¨ en lenguaje femenino significa ¨Tengo que alejarme de este loco psicópata antes de que yo pierda la razón también¨ lo que hizo que se encerrara en el baño pensando como escaparía aunque el vestido extraño que llevaba puesto según Matt ¨de su madre¨ la hizo tropezar contraminando su nariz con…en ese entonces la orilla del inodoro y no solo eso, ¿Recuerdan la moneda que le dio el anciano? ¿La que tenía una cara dorada y la otra de plata? Bueno la caída provoco que se saliera rodando de sus bolsillos hasta caer en la cara de plata, la chica sintió un retumbo en su cuerpo y pues al abrir sus ojos…les diré que casi enloquecía. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario