CAPITULO
2
Un
mundo de locos
Luego de un sueño con
el Ramsés II y galletas Elise lentamente abría sus ojos y resaltarlos al ver
varios brillantes y negros ojos, rostros muy arrugados y verdes con orejas
puntiagudas suficientes para que la chica se escandalizara al igual que esos
extraños seres…
-¡AAAAAAHHHHHHH!-
Grita la chica al igual que esas cosas extrañas.
-¡AAAAAAAHHHHHH!-
-¿QUE COSAS SON?
¿RAMSÉS LOS ENVIO?-
-Lo sabía, aparte de
fea es una loca, ¡Loca que se quedó dormida sobre mis hermosas petunias!- Le
recalca uno de ellos.
-Claro que… ¿Me
dijiste fea?-
-¡Sí! ¡Y quítate de
mis flores!- La empuja.
-¡AY!, ¡Yo podía
hacerlo sola gracias! ¡Un momento! ¡La caída me dolió! ¡Se supone que no hay
dolor en un sueño! ¡No físico al menos! ¡Sabía que no tenía que tomar dos tazas
de café!-
-Tranquilo, tus
flores estarán bien, volverán a crecer.-
-Aunque es una de las
pocas veces en donde no estoy en un mal sueño…pero…-
-¡Asesina de flores!
¡Lastimaste a mis bebes!-
-¡Asi no pasaron las
cosas! ¡Puedo explicarlo! ¡Hey! ¡No! ¿Qué hace? -Siente los escobazos del
duende enfurecido-
-¡Esto te enseñara a
no meterte con mis bebes!-
-¡Auch! ¡Deje de
hacerlo!, si no…bien… ¡Bien! ¡Siga golpeándome! ¡Asi despierto de este sueño!
¡Con fuerza! ¡Vamos!-
-¡Y encima te burlas
de mí!-
-¡Tal vez esto le
enseñe!-
La criatura lanza
sobre ella un extraño polvo con las peores intenciones pero para su mala
fortuna solo había causado en ella varios estornudos…
-¡Achis! ¡Achis!-
-Imposible, era piel
de troll, se suponía que la convertiría en un insecto, de preferencia un grillo
para así aplastarla-
-¡Achis! ¿Qué? ¡Achis!-
-¿Seguro que es piel
de troll?-
-Por supuesto que si
yo mismo lo prepare.-
-¿Entonces?-
-¡Achis! ¿Piel de
troll? ¡Achis! ¡Achis!-
-Se lo lanzare otra
vez quizás solo fue mala suerte.-
- ¡Claro que no! ¡Ni
loca pienso permitir eso! ¡Achis!-
-¡Atrápenla!-
Estaba a punto de
correr cuando vio la mínima estatura de sus atacantes, eran más pequeños que
las bancas en el central park, en mi opinión tenían el tamaño de una licuadora pero
no entremos en detalles, no ahorita…
-Esto cada vez se está
volviendo más extraño…-
-¿Qué miras? ¿Acaso
tengo algo en la cara?-
-Los imaginaba un
poco más…ummm… ¿A mi altura?-
-¡Escucha mocosa!
¡Tus burlas no te salvaran el pellejo! ¡Somos pequeños pero los gnomos también sabemos
ser malvados como tú!-
-¿Gnomos?...HAAAAHAHAHAHAHAHAHAHAHHAHA
GNOMOS HAHAHAHAHAHAHA…-
-¡A ella!-
Bien, quizás no fue
un buen momento para reírse menos de criaturas extrañas y sorprendentemente a
pesar de su tamaño corrían más rápido que un anciano dejando a Elise como la
tortuga en la historia, pero aun así corrió sin parar hasta que se encontró con
otra sorpresa me refiero a la entrada de un pueblo con aspecto medieval si se
podría decir…
-Esto es uno de los
sueños más locos que he tenido en mi corta vida, okey…cálmate Elise todo esto
es solo parte de tu imaginación causada por dos tazas de café negro, nada de
esto es real.-
-¡Ahí esta! ¡Tras
ella!-Grita uno de los gnomos.
No tuvo más opción
que adentrarse al pueblo en donde el movimiento de las personas era grande, al
menos a esas horas de la mañana pero de alguna forma u otra Elise tenía que
adentrarse en esa manada si se podría decir así que se topó con cerdos,
gallinas, un vendedor de tomates, en fin varios obstáculos causando un gran
caos en el lugar pero como en toda historia tiene que llegar un caballero para
sacar de aprietos a la doncella...
--¿Solo eso necesitas
corazón?- Pregunta una robusta vendedora quien le entregaba al joven de cabello
castaño un pequeño cesto de verduras y leche.
-Creo que solamente
esto le encargo mi madre.-
-Son ocho monedas de
plata.-
-¡Aaaaah aléjense de mí!-
Choca contra el chico quien solo se molestó.
-¡Hey! ¿Qué te pasa?-
-Lo siento es que me
están siguiendo un…-
- ¡Tiraste mi leche!
¿Sabes que ahora tendré que hacer otro gasto adicional?-
Bueno no era el
caballero perfecto pero había que admitir que ese cabello castaño más sus ojos
de un azul muy intenso lo ayudaban mucho para sus encantos...
-Lo siento, lo
siento.-
-Deja de decir lo
siento mejor págame la leche que derramaste.-
-¡Ya encontré a la
humana asesina de flores!- Comienza a acercarse uno de los gnomos.
-Primero ayúdame
sino…-
-¡Oh no, ni de que
estuviera loco! ¡No quiero meterme en líos por tu culpa!-
-Por favor, mi vida
depende de ti.-
-¿Y mi vida que?,
también es importante.-
-Pero las damas somos
primero.-
-Ese chantaje no
funcionara conmigo.-
-¡Ahora te
arrancaremos tu cabello para hacer un tapete y usarlo en la puerta de mi casa!-
-¡No si él lo evita!
¡Les pateara el trasero!-
-¿Qué? ¡No! ¡No!, yo
solo…-
-¿Acaso tú conoces a
la humana muchachito?-
-Por supuesto que no
ella… ¿Humana?-
-Sí, solo mira su
ropa, su actitud.-
-¿Qué tiene de malo
mi ropa?-
El chico la mira
detenidamente de pies a cabeza hasta que se detuvo en sus ojos, en esos
hermosos ojos color miel que le causaron un gran pavor que paralizo su
cuerpo...
-¡Hey! ¡Chico! ¿Qué
sucede?- Elise hace varios chasquidos tratando de llamar la atención del
aterrado joven.
-¿Lia?-
-¿Perdón?-
Y los problemas no
acababan aun, el disturbio causado por Elise había llamado la atención de una
banda de hombre con armaduras que tenían el mismo símbolo que la extraña moneda
regalada por aquel vagabundo, pero sus pensamientos fueron interrumpidos cuando
el joven puso el pequeño cesto con todo y víveres sobre la cabeza de la joven,
su cara estaba llena de huevo y hierbas al igual que su cabello mientras que el
oficial al mando de aquel grupo se bajó de su caballo para acercarse a ellos
quitándose su casco para mostrar sus rostro que en el adornaba una cicatriz en
su mejía derecha, tenía alrededor de unos veintiún años pero ese pelo de color
cobrizo lo hacían lucir bien, o eso decían sus amantes…
-¡Argh! ¿Por qué
hiciste eso?-
-Vaya, vaya, miren a
quien tenemos aquí.-
-General Roy…-
Levanta ambas cejas fingiendo gusto.
-Me descuido unos
minutos y ya causas un gran alboroto.-
-Bueno en realidad
yo…-
-¿Y no me vas a
presentar a tu amiga?-
-En vez de romper
corazones debería mantener el orden en este pueblo ya que ese es su trabajo
¿no?-
-¡Esas cosas
intentaron matarme!- Elise muy indignada señala a los gnomos.
-¡Esa humana mato mis
flores!-
-No es…-
-¿Humana?-
-¡Así es General!
¡Esa mocosa no es más que una humana! ¡Solo mírela!-
-Hahahaha…general Roy
no creerá en las mentiras de este gnomo, usted y yo sabemos perfectamente que
no existen los humanos en Liware.-
-Cállate que no
quiero escucharlo de ti, sino de la muñequita que se encuentra detrás de ti.-
-Ya déjele en paz.-
-¡Tu! ¡Acércate!-
-Ummm…-
-¡Ahora!-
Con ese tono
cualquiera hubiera obedecido, más en la posición en la cual Elise se encontraba
pero ella estaba más preocupada como quitarse el huevo en la cara sin darse
cuenta en la mirada pervertida de Roy sobre ella…
-Hehehe…esta niña no
es más que una Liwariana busca pleitos que solo quiere atención.-
-Pero si ya dije que
no fui…-
-Y a parte tiene unos
bellos ojos sería un pecado no perdonarla.- Estaba a punto de acariciar su
rostro cuando el otro joven jalo a Elise retando aún más a Roy.
-Muy bien Roy sino
cumplirás con tu trabajo entonces sería bueno que te retiraras.-
-Tranquilo niñito
perdedor que no te robare a tu novia…bueno…a no ser que ella quiera lo
contrario hehe.-
-¿Bueno la arrestara
o no? ¡Quiero justicia por mis flores!-
-Mmmm…no, es
demasiada bonita para estar en el calabozo, además solo son flores así que no
me haga perder el tiempo.-
-¡Pero!-
Al escuchar el típico
pero el general con una sola patada noqueo al gnomo atemorizando no solo a sus
compañeros sino también a los pobladores…
-Como odio las
criaturas quisquillosas pero en fin todo sea por una carita linda llena de
huevo.-
-No tenías por qué
hacer eso, no te hizo nada.- Alza un poco la voz el chico de los ojos azules.
-Mira...llorón…-se
acerca a él teniéndolo cara a cara.- más vale que cuides tus palabras, te
recuerdo que tú y tus amiguitos están siendo vigilados no querrás que el
emperador se entere de tus disturbios.-
-¡Él no te tiene
miedo!- Interrumpe la joven.
-¡Ssshhhh…cállate!
Hehehe…no le hagas caso.-
-¡Apuesto que te
tumba los dientes en menos de un minuto!-
-Enserio no me estas
ayudando.-
-Me gusta la actitud
de tu novia humm…no sé si robártela es demasiada bonita para ti.-
-Ya basta, cada quien
por su camino ¿no?-
-Ni modo muñequita
será para otro momento…ya sabes guardián de quinta.-
Un buen respiro se tomó
otra vez al ver que esos guardias se alejaban más el acosador pero la felicidad
no dura para siempre y lo digo porque el ¨caballero valiente¨ jalo del brazo de
la chica y sin dejar que se limpiara su rostro la llevo detrás de una taberna,
no piensen mal ¿Si?
-¿En que estabas
pensando Lia?- Se altera el caballero obviamente por lo sucedido.
-Pues yo…-
-¡Casi pierdo mis
dientes por tu culpa!-
-Bueno el comen…-
-¡No importa! ¡Como
sea! ¿Qué haces aquí y como regresaste?-
-¿Disculpa?-
-¡¿QUE ACASO NO TE
HAS PUESTO A PENSAR DE COMO REACCIONARA LEN CUANDO TE VEA?!-
-¿Len?-
- ¡Tienes suerte que
Roy no te reconoció! Oh peor ¡Que Len estuviera ahí!-
-He conocido a varios
locos en mi joven vida…pero tu…te ganaste el premio nobel, necesitas ayuda
amigo.-
-¡Tú eres la que
necesita ayuda! ¡Y rápido!...bien, mi casa no está muy lejos así que…-
-¿Tu casa? ¡Oh no,
no, no! ¡Ni de chiste, tengo que regresar a mi hogar sino mi mamá me matara!-
-¡Ya déjate de
payasadas Lia! ¡Este no es el momento!-
-¡Y no soy Lia! ¡Me
llamo Elise!-
-¨Ha-ha¨ muy
graciosa.-
-No le veo el
chiste…-
-Lia enserio, no
estoy para tus bromas, esto es serio.-
-No es broma cabeza
de chorlito…-
Cuando una chica
muestra esa mirada asesina es mejor no empeorar la situación y hacerles caso, cuando hacen eso es porque dicen la verdad,
enserio…
-Está bien, está
bien, te creo pero deja de mirarme así que aunque no lo creas es perturbador más
si viene de ti.-
-¿QUE?-
-Solo deja de mirarme
así, te creo, te creo, pero no si se Len lo hará.-
-¿Quién es Len?-
-¿Pues quien más? Es
nuestro ¨querido emperador¨, el amo de todas las tierras de Liware.-
-Oh no…eres un
narcotraficante…-
-¿Eh?-
-Seguramente me
quieres secuestrar para llevarme con tu jefe Len y que luego el me...-
-¿Y a mí me dices el
loco? Tú eres la que está hablando incoherencias, en primera Len no es mi jefe
y en segunda no sé qué es narcotraficante.-
-Pero dijiste que Len
es el emperador de estas tierras.-
-Porque lo es, por
desgracia es el rey de todo Liware.-
-¿Vino algún pariente
del príncipe Williams?-
-Eres rarita
¿Sabias?-
-¡Hum!-
-Bueno no importa, tendré
que llevarte a mi casa y ver la manera de llevarte a tu casa ¿Recuerdas en
donde queda?-
-Si, 4525 North
Buckstrake, Massachusetts, está cerca del famoso restaurante Wango Tacos hehe.-
-Muy…bien…ummm…en mi
casa tengo un mapa eso nos ayudara, ¡Oh! Pero antes.- pone sobre ella su capa
color beige - así nadie te confundirá con Lia.
-¿Y quién es esa
famosa Lia?-
-Explicaciones luego
¿sí?-
-¿Al menos podrías
decirme tu nombre?-
-Llámame Matt
¿Podemos irnos ya?-
-Okey, ya, no seas
gruñón.-
Matt llevo a Elise
fuera del pueblo, su hogar quedaba por el campo según lo poco que le conto
vivía con su madre y su hermana menor que se dedicaban a la cosecha y a la
ganadería, la herencia que le había dejado su padre pero luego de ese corto
tema no hubo otro hasta que llegaron al pequeño rancho muy pintoresco tendría
que decir más si era el hogar de un chico que pareciera había chupado un limón,
desde lejos se veía como una pequeña muy parecida a Matt perseguía a las
gallinas, lucia muy tierna con su vestidito sencillo pero ondulado de color
crema con un listón del mismo color adornando su cabello…
-Supongo que aquí
vives.-
-Supones bien ¡Hey
Briss!-Llama la atención de la pequeña quien le muestra una dulce sonrisa
mientras corría hacia el.- ¿Mamá sabes que estas persiguiendo a las gallinas?
-No pero sé que no me
delataras porque me quieres y eres el mejor hermano del mundo- Si, la típica
mirada de perrito triste claro que la mayoría de veces no funciona pero Matt
podría ser la excepción.
-No pero con esa ropa
sucia no podrás mantener tu mentira hehe.-
-¿Y quién es ella?
¿Es tu novia?- camina alrededor de la chica- huele igual que las gallinas.
-No es mi novia solo
es una conocida y ya.-
-Exacto, digo, ser la
novia de el creo que hay mejores opciones.-
-Ya lo dijiste… ¡hey!-
-Ya era hora que
tuvieras novia, mamá pensaba que seguirías viviendo con nosotras luego de los
treinta.-
-¿Qué yo que?-
-¿Y cómo se llama tu
novia?-
-Anis-
-¡Elise!- replico un
tanto furiosa.
-Es igual.-
-¿Solo Elise te
llamas?- los ojos de la pequeña brillan con tanta curiosidad, pero no podría
decir lo mismo de Elise quien se quedó callada ante la pregunta.- ¿Tienes otro
nombre? Tienes cara de Artemisa.
-Suficiente Briss
mejor entremos antes de que mamá regrese y te vea así.-
-Tú lo que no quieres
es que se entere que me dejaste sola.-
-¿Querías caldo de
pollo no? Así que no te quejes.-
-¿Podemos entrar de
una buena vez? El huevo comienza a pegarse en mi cara.-
Se lo que deben estar
pensando, Matt es un antisocial amargado y Elise una mimada quisquillosa, eso
pensé yo también hasta que me entere de la historia completa pero bueno iremos
por partes, el amargado dejo entrar a la mimada quien apreciaba el pintoresco
lugar, muebles color ocre con detalles orgánicos de color verde, jarrones con
muchas flores exóticas, muñecas por todas partes, un papel tapiz marrón con los
mismos detalles, era muy linda la casa para un chico como el, como sea la
pequeña Briss condujo a Elise al segundo piso a la izquierda en donde estaba el
baño, con varias cubetas llenaron la tina hecha de madera y agregaron unos
cuantos aceites perfumados...
-Listo, ya puedes
bañarte.- Se levanta luego de medir la temperatura del agua y un tanto amable
le da ciertas instrucciones- Aquí hay ropa limpia eres un poco más delgada que
mi madre pero creo que te quedara, dentro de un rato pasare por tus prendas
sucias, no uses el frasco color purpura, no mojes el piso solo párate sobre la
alfombra, no desorganices el botiquín y…-
-Creo que tengo más
libertad bañándome en el rio.-
-Solo…no hagas ningún
desastre por favor.-
-Puedes quedarte
tranquilo.- mira cómo se marcha inquieto mientras que Briss se acerca a ella.-
¿Cuál es su problema?
-No te enfades con él
por favor, si lo conocieras mejor te caería muy bien.-
-¡Oh! ¿Así que hay más
de el?-
-Él es muy bueno, lo
digo enserio créeme que es el chico más lindo y tímido que pueda haber.-
-¡Briss! ¡Recoge tus
muñecas antes de que venga mamá!- Otra vez la voz molesta.
-¡Ups! Hehehe avisa
cuando termines y te prestare mi patito de hule para que te haga compañía.-
-Ummm…gracias…eso
creo…-
Al quedar totalmente
sola bueno no puedo decir que la ayuda a tranquilizarse, digo una tina rara que
jamás había visto, las vestimentas medievales, para ser más breve el lugar era más
extraño que los ovnis y la verdad no querrán saber cómo se bañó en esa
gigantesca cubeta que lo llamaban tina, enserio no querrán saber. Mientras
tanto Matt tomo uno de los poco libros que habían en el estante y entre sus páginas
saco un mapa maltratado y viejo…
-Matt.-
-Dime Briss.-
Contesta y a la vez mira el mapa.
-¿Por qué tu novia se
parece mucho a Lia?-
-En primera no es mi
novia y en segunda no lo sé.-
-Quizás sea su gemela
pérdida.-
-Para nada, Lia no tenía
familia alguna prácticamente era huérfana.-
-Pero existe la
posibilidad, Elise es muy idéntica.-
-A eso se le llama
coincidencia hermanita, coin-ci-den-cia.-
-Papá te diría
¨Coincidencia y destino son dos cosas muy distintas muchacho¨- hace una voz
grave y casi varonil mientras movía su dedo índice de un lado a otro.
-Hehe…te salió igual
que el…pero si, eso diría.-
-Quizás nuestra reina
regreso y está bromeando.-
-Creo que te he leído
muchos cuentos de hadas Briss, pero soñar no cuesta nada.-
Pero un grito estremeció
el lugar e hizo que Matt subiera rápidamente hasta el baño junto con su
hermana, el error más grande que puede cometer una persona es entrar sin tocar
antes la puerta, si, exactamente paso lo más obvio…
-¡Pervertido!
¡Asqueroso!- Se cubre rápidamente el lienzo o toalla como le decimos y lo
golpea con uno de sus zapatos.
-¡Auch! ¡Lo siento!
¡Lo siento! ¡Auch!-
-¡Sal de aquí! ¡SAL
DE AQUÍ!-
-Pe-pero si tu
gritaste y pensé que… ¡Auch!-
-¡Hay un araña en la
ventana! ¡Mátala!-
-¡Lo hare si me dejas
de pegar!-
Hay que admitir que
toda chica le teme a las arañas o cualquier bicho repugnante, esas cosas vuelan
o saltan hacia ti sin razón alguna menos mal Matt lo elimino aunque…su manera
de hacerlo no fue la correcta, no frente a la chica quien vio exactamente como
el con un solo movimiento de su mano quemo al insecto…
-Listo, misión
cumplida.-
-¿Co-como hiciste
eso?- Pregunta aun en shock.
-¿Qué cosa?-
-E-Eso…tu mano…el
fuego…-
-Bueno la magia es un
rápido recurso para matar insectos ni modo que utilizara un zapato para
matarlo, eso sí sería raro hehe.-
Elise colapso al
suelo prácticamente desmayada. ¿Qué esperaban? Muchas emociones en menos de dos
horas, hasta yo pensarían que estoy demente asi que es totalmente normal asi
que pasaremos a otro tema. En otro parte lejana de ahí se encontraba otro
pueblo un tanto más pequeño que el anterior en donde su fuerte era la
agricultura y las tierras amplias y abundantes los favorecía mucho, en una de
esas manzanas una joven de quince años de cabello rubio cenizo, ojos azules y
piel muy blanca la verdad no parecía ser una campesina, sus rasgos eran
demasiados finos si podría decirlo de esa manera, como sea, junto con una
pareja aparentemente de cuarenta años recogían las nuevas cosechas colocándolos
en las viejas y pequeñas cestas, si no mal recuerdo era verano asi que lo nuevo
era Maíz, berenjena y zanahoria…
-Muy bien están eran
las ultimas.- el hombre se estira hasta tronar su espalda- el clima ha sido muy
amable con nosotros, solo mira estas bellezas.
-Cuidado o me pondré
celosa cariño hehehe.-
-Hehehe… ¡Anika!
¡Necesitas ayuda con eso!-
-¡Ya casi termino
pero si necesito una manita!- él se acerca con su mujer para tomar y colocar
los cestos en una carreta- no estuvo mal creo que valió la pena los gastos
extras.
-Les dije que era
buena idea ¿O no mujeres?-
-Sí, si amor, tuviste
la razón pero no te emociones mucho recuerda que acabas de tomar líquidos.-
-Bah…ya casi lo tengo
bajo control, como sea mañana llevaremos esto al mercado mientras tanto hay que
entrar que tengo mucha hambre.-
-Tienes suerte
prepare pato guisado en verduras.-
-Una de las razones
por los cuales me case contigo hohoho.-
-Señor Otto recuerde
que luego tenemos que hacer el inventario, no queremos que suceda lo del mes
pasado.-
-Cuantas veces tengo
que decirte que no me llames Señor, eres como la hija que nunca tuvimos no nos
vendría mal que nos dijeras mamá y papá ¿No es así Diana?- Abraza alocadamente
a la chica que casi la derriba.
-Otto tiene razón
cariño, eres la princesita de ambos aunque hace pocas semanas cumpliste los
quince pero eso no te quita lo dulce hehehehe.-
-No me recuerdes ese
fatídico día en donde mi niña se convirtió en una mujer…disculpen…- el típico
padre dramático que trata de no llorar y no supera el paso de la pubertad de
sus hijos.
-Hehe…ustedes han
sido muy buenos conmigo la verdad no tengo con que pagarles en especial esa
hermosa fiesta de cumpleaños.-
-No tienes por qué
decir esas cosas, lo hicimos con mucho amor.-Diana sostiene sus rostro
observando esa bella mirada azul de su pequeña postiza.- los quince es una edad
muy linda que hay que disfrutarlo al máximo, recuerda que solo se cumple una
vez en la vida.
-Aún recuerdo cuando
acogimos a mi bebe luego de que sus padres perdieran la vida en ese terrible
derrumbe, ella durmiendo en la humedad del bosque...POR ESO ES MI PRINCESITA
INTOCABLE.-
-Oh…no otra vez…-se
encoje de hombros al ver la muy conocida actitud de ¨papi¨.
-ANIKA COMO MI UNICA
HEREDERA…y mi muy preciada joya hoho…LE TRASPASARE TODOS MIS CONOCIMIENTOS PARA
QUE SEA UNA GRAN MUJER...aun no lo eres porque aun estas pequeña…Y MIENTRAS
TANTO NO TENDRAS NOVIO HASTA QUE CUMPLAS LOS TREINTA.-
-¿HASTA LOS
TREINTA?...umm…señor…-
-¡PAPÁ!- Recalca.
-Umm…papá…quiero
llegar al altar sin bastón ¿Entiendes?-
-Treinta, amor,
treinta, porque aun eres la pequeña de papi.-
-Mejor los arreglamos
esto después del almuerzo, vamos querido.-
-Lo del matrimonio no
está en discusión ¡Hum!-
-Como digas amor,
vamos hijita que tienes que lavarte antes de comer.-
Pero antes de que contestara
algo detrás de ellos robo su atención, un fino corcel negro y garañón que se
encontraba en la granja vecina comiendo el abundante pasto, fue ahí donde la
expresión de la chica cambio por completo…
-Pe-pero antes iré a
acarrear agua del pozo como usted dijo, necesito lavarme antes de comer.-
-¡Oh! Te acompañare princesa.-
-No, no, usted ha
trabajado muy duro señor Otto…perdón…papá, los alcanzare en unos segundos.-
-Vamos querido,
nuestra niña ya vendrá.-
-Bien, pero no hables
con extraños.-
¡Ha! Ojala hubieran
sido extraños, por suerte sus padres postizos entraron mientras que ella se
coló a los terrenos ajenos para contemplar más de cerca el corcel quien no
rechazaba su presencia pero Anika se asomó más a la parte de atrás de la casa
en donde un encapuchado se encontraba recostado sobre la pared, se notaba la
juventud del extraño a pesar que no dejaba mostrar su rostro, esta persona
normalmente siempre llevaba puesto prendas de cuero color negro, una finas
grebas, hombreras acompañadas con la capa que cubria sus rasgos, y unos
pequeños bolsillos que rodeaban su cintura, admito que si lucia muy sexy con
todo eso…
-¿Cómo me
encontraste?- Adiós al tono dulce, hola a la voz fría.
-Tú vecino coopero un
poco, no fue difícil sacarle información.-
-Vete de aquí antes
de que te vean.- Comienza a vociferar mirando de un lado a otro.
-¿Qué? ¿Temes que tu
nueva familia se entere que eres mi hermanita?-
-Lárgate, tu y yo no
tenemos nada de que hablar asi que vete por donde viniste.-
-Ha…más de un año sin
vernos y es así como me recibes.-
-Mira Len no quiero
problemas, aquí soy muy feliz para que vengas y lo arruines todo, tú tienes lo
que querías y yo igual así que…-
-Por lo que veo
sigues enojada conmigo.-
-¿Y qué pensabas? ¿Que
en todo este tiempo recapacitaría y te perdonaría por todo lo que has hecho?
Eso sería ser estúpida.-
-Tu sabes porque he
hecho todo esto y si piensas que con tus caprichos me harías retroceder y
arrepentirme de todo te equivocas, cada gota de sangre lo vale…-
-Qué triste saber que
aún no has cambiado pero bueno eso ya no es mi asunto… ¿Por qué has venido?-
-Hehe…admito que me
tomo mucho tiempo llegar a ti, te fuiste como si nada y cambiaste todo lo que tenías
por…esto.- Mira con repugnancia todo su alrededor tratando de entender.
-Me gusta esta vida,
tengo una familia muy amorosa cosa que nunca tuve, me siento más libre y he
aprendido tantas cosas que seguramente tu ignoras.-
-Ani tu no perteneces
aquí, no tienes por qué hacer todo eso en casa tendrás lo que tú quieras y…
¿Fingir estar huérfana? ¡Ha!-
-No le veo la gracia.-
-Discúlpame hermanita
pero yo aún sigo vivo y sea como sea seguimos siendo de la misma sangre.-
-Para mi mayor desgracia así es por eso…trato
de abandonar mi pasado…y formar un mejor futuro.-
-Hahahaha…ya te
pusiste dramática ¿Segura no quieres venir conmigo? Ahora que tu padre esta
muerto podremos vivir mejor.-
-Nuestro padre.-
-Esa carroña humana dejo de ser mi padre luego
de mandar a matar a Lia...no sabes cómo disfrute verlo morir lentamente...suplicándome
misericordia.-se endereza y juega con uno de los mechones de su hermana.- es
una lástima que aún no logras comprender muchas cosas, quizás cuando te
enamores lo comprendas.
-Vete por favor, mi
familia me espera.-
-Te enviare dinero
cada semana con un mensajero…-
-No quiero nada que
venga de ti ¿Qué acaso no entiendes?-
-O lo aceptas o
quemare este pueblito incluyendo a tu familia…tú eliges.-
-Pero…-
-No me pruebes Anika.-
-No puedo aceptarlo,
mi familia sospecharía sobre la procedencia de ese dinero…así que no…-
-Oh…tu familia,
claro, bueno…una mentirita piadosa no vendría mal, ya que tú eres excelente en
eso ¿no?- antes de subirse a su corcel saca de sus bolsillos una pequeña cajita
con una envoltura blanca y un listan plateado que adornaba una de las
esquinas.-Feliz cumpleaños quince…
Nuevamente la dejo
con la palabra en la boca al montar su corcel y alejarse del pueblo, ya me
imagino como debio sentirse, digo era la hermana del emperador mas odiado y
temido en ese mundo llamado Liware pero como Len lo había dicho antes, sea como
sea eran hermanos y ella lo quería demasiado y dejando su orgullo a un lado
abrió delicadamente la cajita que contenía un dije bañado en plata con las
figuras de dos alas y en medio de ellas un diamante tan azul como sus ojos, okey
admito que fue lo más dulce de ese tipo hay que aceptar que es difícil tener
detalles como estos más si es de parte de tus hermanos que a lo mucho que te
dan es un mensaje en tu celular si tienes la suerte de que se acuerden de tu
cumpleaños y de nuevo me estoy saliendo del tema mejor continuare con Matt y Elise
quienes discutían por ciertos detalles…
-Ya te dije que no
hay ningún pueblo o aldea que se llame asi.-
- North Buckstrake
debe estar aquí lo que sucede es que no sabes usar un mapa.-
-Cómo puedes apreciar en el mapa, revise a dirección
sur en donde solo está la aldea Cin y la tierra de los condenados.-
-Para empezar genio aquí es al este no al sur, en
segunda por algo se llama North Buckstrake queda al
norte y en tercera solo te diré que estas demente es decir que aparte de hablar
tonterías ni siquiera puedes usar un mapa.-
-Si
puedo usarlo.-
-¿Dónde
queda el noreste?-
-Ehhh…ehhh…
¡Ese no es el punto! ¡Te decía que en el mapa no aparece North
Busrak!-
-¡North
Buckstrake!-
-Como sea que se llame no existe ese lugar
¿Segura que sabes en dónde vives?-
-No
soy tan ignorante como tú que ni siquiera se sabe los puntos cardinales.-
-¡Mira
hago mi mayor esfuerzo para ayudarte arriesgando mi pellejo!-
-¿Crees
que soy para ti un problema?-
-Un
peligro diría yo, si Len te ve no quiero pensar que nos haría…más a mi
familia.-
-¿Y
quien es ese famoso Len?-
-Ya
te lo dije es un tipo que se llama ser emperador cuando el trono es tuyo.-
-Y
de nuevo me estas asustando…-
-Escucha
conmigo no tienes que fingir Lia, puedas que te cortaste tu cabello y te
vestiste de una manera extraña pero tu apariencia sigue siendo la misma.-
-Ya
te dije que me estas confundiendo, mi nombre es Elise.-
-Hummm…
quizás recibiste un golpe en la cabeza y tienes amnesia o tu misma borraste
aquellas memorias…-
-¡Estas
loco! ¡Todos aquí están completamente locos! ¡En especial tú!-
-¡SSSHHH!
¡Baja la voz o llamaras la atención Lia!-
-¡QUE
NO SOY LIA!-
Al
gritar como una loca psicótica las ventanas se hicieron trizas, los muebles
fueron empujados por alguna fuerza perforando las paredes y Matt bueno…término
sentado sobre un jarrón y atorado si puedo agregar…
-¿Cu-Cual
es tu problema?- Pregunta por no gritar hasta el cielo.
-¡Que
todos están locos! ¡Quiero regresar a mi hogar!-
-¡Ya
somos dos! ¡Pero tranquilízate sino me dejaras en la calle!-
-¡No
me interesan tus problemas financieros!-
-¡No
enserio! ¡Me dejaras sin casa!-
-¿Eh?-
mira por todos lados la destrucción causada- ¿Qué paso aquí?
-¡Que
estás loca! ¡Eso es lo que pasa! ¡Ni siquiera sabes controlar tu magia!-
-¿Magia?-
-Sí,
magia la conoces ¿no?-
-Claro…ummm…
¿Puedo usar tu baño otra vez?-
-Como
quieras mientras yo veo como soluciono esto.-
El ¨
¿Puedo usar tu baño otra vez?¨ en lenguaje femenino significa ¨Tengo que
alejarme de este loco psicópata antes de que yo pierda la razón también¨ lo que
hizo que se encerrara en el baño pensando como escaparía aunque el vestido
extraño que llevaba puesto según Matt ¨de su madre¨ la hizo tropezar
contraminando su nariz con…en ese entonces la orilla del inodoro y no solo eso,
¿Recuerdan la moneda que le dio el anciano? ¿La que tenía una cara dorada y la
otra de plata? Bueno la caída provoco que se saliera rodando de sus bolsillos hasta
caer en la cara de plata, la chica sintió un retumbo en su cuerpo y pues al
abrir sus ojos…les diré que casi enloquecía.
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