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lunes, 7 de abril de 2014

Capitulo 3

Capítulo 3
Demencia


La chica cayó de la cama sudando como un puerco si podría agregar y tratando de liberarse de sus propias sabanas hasta por fin lograrlo solo que se alteró más al ver que se encontraba en su habitación hehehe…es gracioso cuando se pone pálida y helada que un cubito de hielo…

-¿Qué es esto? Si yo estaba… ¿Y Matt? ¿Y los hombrecito salvajes? En donde…-
-Amor… ¿Todo está bien ahí dentro?- Mamá toca la puerta al escuchar los ruidos.
-Ummm…nada mamá solo…hablaba dormida…-
-¿Otra vez tuviste esas horrendas pesadillas?-
-No, no, en realidad me anoche me dormí con antojos de hot cakes que hasta soñé con ellos hehe…-
-Bueno es tu día de suerte, prepare hot cakes de vainilla con canela, tu favorito amor.-
-Eres tan linda mami hehe…umm…ya bajo solo me daré una buena ducha.-
-Bien pero date prisa que se te hará tarde para la escuela.-

Luego del interrogatorio de la señora de la casa, Elise se levantó y se encerró en el baño, mirándose en el espejo su pelo desaliñado, ojeras de segundo grado y residuos de baba en su mentón…ugh…bueno es el aspecto común de toda persona luego de despertarse pero en fin abrió el grifo para llenar la tina mientras se desvestía y luego se sumergió entre las burbujas meditando en el extraño sueño que tuvo…claro si es que fue sueño…pero por parte le gustaba tener esas pesadillas y lo digo por el chico de ojos grises muy claros que llegaba a sacarla de aprietos, siempre la protegía de todo aquello que podía lastimarla…se sentía diferente…desgraciadamente la realidad para ella era otra…

-¡Fíjate por donde vas fenómeno!- Un chico del equipo de fútbol empuja a Elisa haciendo que botara su almuerzo en medio de la cafetería.- ¿Qué acaso el camino no es lo suficientemente grande para ti?-
-Jordán se más comprensivo lindo, ¿No ves que las locas no saben diferenciar lo real con lo imaginario? Obviamente por eso no vio por donde iba hahahahahaha…- La típica chica popular que todos odian.

A veces uno desea que los sueños fueran su realidad porque en ese mundo solo tú tienes el poder de manejarlo a tu antojo…

-¿Qué sucede Elise? ¿Esperas que las sombras vengan a salvarte?- Como odio a esa chica y a su novio…- ¡Oh no! ¡Creo que va a llorar la loquita!-
-¡Cuidado Julie! ¡Las locas son peligrosas cuando se enojan!-
-¡Ya déjenme en paz!- Contiene sus lágrimas tras esa humillación.
-¡Uy ya se enojó! ¡Y la niña quiere llorar! Tienes suerte de ser una chica desequilibrada hahahaha…-
-¡Oye Jordán!-

El chico al darse la vuelta recibe un puñetazo en la nariz de parte de Leyla quien luego tiro pudin de tapioca sobre su cabeza…

-¿Ahora quien quiere llorar Jordán? Pero velo por el lado bueno con un toque de chispitas de chocolate y quedaras mejor que el yogurt.-
-¡Cuidado con quien te metes huérfana!- Amenaza la prepotente Julie.
-Veo que tú también quieres una nariz torcida…o quizás quieras que el hada de los dientes te visite esta noche aunque en lo personal me gustaría la primera opción.-
-Mira Leyla te recuerdo que mis padres son los benefactores de esta…-
-Con mayor razón no querrás que te vean con un solo diente ¿O sí?-
-No te tengo miedo huérfana.-
-Bueno solo te recuerdo que vivo con dos hermanos mayores que conocen bastantes artes y ganaron bastantes títulos en esta escuela.-

Eso fue más que suficiente para hacer retroceder a la fastidiosa chica quien ni se molestó en ayudar a su noviecito, típico…

-¿Estas bien?- Pregunta Leyla al ver a su amiga humillada.
-Si...gracias.-
-No les hagas caso son unos imbéciles.-
-Pero te meterás en líos por mi culpa…no debiste…-
-No dirán nada esos cretinos, créeme.-
-Si tan solo no tuviera esas malditas pesadillas…quizás no me creerían loca…-
-No digas eso, tu no estas…-
-Si estoy loca Leyla…estoy loca…solo…déjame sola…- Sale corriendo de la cafetería desprendiendo todo su llanto.
-¡Elise espera!-
-¿Qué sucede Leyla?- Aparece la egipcia con su tono extranjero.
-Lo de siempre Tara…ya vuelvo…-

Elise se había encerrado en uno de los cubículos del baño llorando lo menos posible para que nadie la escuchara, las humillaciones de sus compañeros de escuela pasaba continuamente debido a las alucinaciones y sueños que tenía casi todos los días, su único apoyo eran sus amigas…pero sobre todo Leyla…

-Elise…sé que estás ahí, sal ¿Quieres?-
-Vete, quiero estar sola…- Se escucha su voz entrecortada
-No, no quieres…escucha no te obligare a salir de ahí pero trata de ignorar las habladurías de esos tarados que lo único que tienen es…bueno…mucho dinero.-
-¿Solo eso?-
-Okey tu sabes que no soy buena consolando pero no les pongas atención, créeme ya he vivido esto.-
-No quiero que nadie me vea así…-Se digna a salir mostrando sus ojos y nariz hinchada igual o más que los de Santa Claus.
-Seguramente Natalie tendrá algo para retocarte pero si te suplicaría que te limpiaras la nariz.-
-Hehe…en realidad quiero regresar a mi casa, no me siento muy bien.-
-Bueno ¿Qué crees? Igual yo así que porque no nos vamos de pinta, tengo antojo de un café.-
-Y de paso una dona-
-Pero que sea sin relleno.-

Por otro lado Natalie se encontraba en el hospital general de Massachusetts en donde su padre trabajaba como pediatra, es más el ayudo a su ex-esposa a traer a Natalie al mundo lo cual fue el más bello momento de toda su vida…

-Hola Faith, ¿Se encuentra mi papá disponible?-
-Hahaha tienes suerte, es su hora de descanso y conociéndolo debe estar en la cafetería devorándose un…-
-Sándwich de albóndigas con patatas, era de esperarse bueno iré a verlo.-

Estaba a punto de tomar el ascensor cuando una gran multitud salía y entraba de ahí, fue donde decidió tomar las escaleras hasta el tercer piso…jamás se imaginó que se toparía con lo más dulce y bello…

-¡Hey!- Siente como el flash de una cámara golpea sus pupilas.
-¡Oh! ¡Lo siento! ¡No te vi pasar!-

Vio a un joven de aproximadamente veinte años, calvo, piel blanca pero con unos atractivos ojos sumamente azulados, en su manos tenía una cámara Nikon D7100 y sobre su cama tenia un maletín lleno de diferentes lentes…

-Sí que no bromean sobre las lucecitas de colores.-
-Enserio discúlpame, quería ver cómo estaba la luz.-
-Está bien sé que no fue tu culpa pero… ¿Qué rayos haces con una cámara?-
-Ummm…tomar fotos supongo.-
-Yo sé que para tomar fotos pero a lo que me refiero es si te permiten estar con eso.-
-Conmigo hicieron una excepción los doctores dijeron que necesitaba una distracción y bueno…la fotografía es una de mis grandes pasiones así que…-
-Y tu…ummm… ¿Estas enfermo o algo así?- Claro que si tonta, ¿Para qué más estarías en el hospital postrado en una cama? Ella ya sabía que había hecho una pregunta estúpida pero no quería que su curiosidad fuera tan obvia.- Lo siento no debí…
-No está bien, ya estoy acostumbrado a ese tipo de preguntas…hace un año me diagnosticaron cáncer en la sangre.-
-¡Oh por Dios!-
-Hehe… tranquila tuve suerte que lo detectaran a tiempo y recibiera los tratamientos necesarios para combatirlo.-
-Hablas de… ¿La quimioterapia?-
-Sí, eso, aunque creo que no podre ver las agujas por un largo tiempo.-
-Hehehehe…-
-Si puedo preguntar… ¿Qué haces aquí? Eres muy bonita para estar enferma.- Pregunta mientras ajusta el lente de su cámara.
-Es que mi papá trabaja aquí, es pediátrico y pues siempre vengo a visitarlo.-
-Seguramente está en su hora de almuerzo.-
-Eso me dijeron ummm…Alan…-Toma el historial que estaba sobre la mesa de noche.- Alan Jones.-
-Es correcto pero tengo más curiosidad sobre tu nombre.-
-Natalie Carter.-
-¿Sabes? Te llamas igual que mi madre, su nombre era Natalie Elizabeth Jones.-
-¿Era?-
-Si es que…ella murió cuando tenía diez años.-
-Lo lamento.-
-Está bien además fue hace mucho tiempo, igual, tienes un hermoso nombre.-Hace que la chica se ruborice.- ¿No quieres algo de tomar?
-No lo sé es que…-No podía decirle que no a tanta dulzura-  Claro, ¿Por qué no? ¿Quieres que vaya por un café? –
-No es necesario.-

El dulce joven (generalmente tierno para mi) presiono un botón color rojo que se encontraba en la mesa de noche, en menos de tres segundos apareció un hombre con traje negro y gafas oscuras…

-¿Señor?-
-Albert ¿Nos podrías traer dos frappuccinos? ¿Te gusta los frappuccinos ciertos?-
-Ehhh…sip.-
-Que el mío este acompañado con un pastelito de mora azul ¿Y tú Natalie?- Nota que la chica comienza a apenarse.- Vamos, sin pena.
-Me gusta el pastel de queso.-
-Ya la escuchaste Albert y de paso cómprate algo para ti y lo muchachos, estoy casi que seguro que odian la comida del hospital.-
-Gracias señor, enseguida vengo con el pedido, con su permiso señorita.-Se retira con una gran sonrisa.
-¿Qué fue eso? -
-¿Un hombre? Hehehe…-
-Claro…. ¡Claro! ¡Alan Jones! ¡Eres Alan Jones! ¡Uno de los multimillonarios más jóvenes de casi todo el mundo!-
-Bueno…-
-Toda tu familia se dedica a la industria petrolera, solo que tú eres el dueño de todas las plataformas petrolíferas.- 
-Veo que lees muchas revistas hehe…-
-La verdad si hahaha…eso explica muchas cosas como la cámara o el tipo de negro.-
-Supongo, solo que no corras la voz tú sabes…no me gusta los acosos de los paparazzi.-
-Soy toda una tumba.-
-Demasiado bonita para ser una tumba.-
-¿Me estas adulando?-
-No…hehehe…- Dibuja en sus labios una sonrisa pícara.- Oye ya que eres linda ¿Podría tomarte unas cuantas fotos? Tus ojos verdes son hermosísimos.-
-Oye no me hagas sonrojar más de lo que estoy hahaha, pero si, con la condición que me envíes unas copias.-
-Trato hecho.-

Sí que se sacó la lotería esta chica más si se trata de un joven tan caballeroso y dulce… ¡Quiero uno de esos! ¡Enserio! Estoy trabajando en eso, pero pasando a otro tema Elise se encontraba sentada en una de las mesas tan caóticas de la cafetería llamada Smush, con apenas tocar su café negro…

-Bien, aquí traje dos sobres más de azúcar y de paso pedí otra dona uff… ¿Elise? ¿ELISE?-
-¡Dime!-
-Veo que andas perdida en tus ideas locas…-
-Lo siento Leyla es que…no sé cómo contarte esto…-
-Por algo estamos aquí así que suéltalo.-
-Es que tuve otro sueño…pero…era tan real, en realidad no estoy segura si fue un sueño Leyla.-
-A veces los sueños son reales, pero dime ¿Qué soñaste esta vez?-
-¿Miras esto?- Le muestra la extraña moneda.- ¿Lo ves?
-No estoy ciega Elise, si, lo veo, es una moneda ¿Y qué?-
-No es cualquier moneda, es una moneda totalmente extraña y maldita, desde que ese vago me lo dio me han pasado cosas muy extrañas…por ejemplo hoy cuando me enoje con mi hermano por robarme el último muffin lo cual aunque cuentas pendientes con ese enano, pero el punto es que cuando grite encolerizada se quebraron las ventanas, sé que soy muy bulliciosa en algunas ocasiones pero no es para tanto y-y luego este sueño en donde estaba en un mundo de locos llamado Liware y unos hombrecito muy pequeños querían comerme y aparece este chico que está más desquiciado que un ganso porque me dijo que yo era Lia y que un tan Len me estaba buscando y que por eso no me podía ver nadie, después me conto que Len me había robado mi trono de ahí Matt utilizo magia ¡ASI ES! ¡MAGIA LEYLA! ¡MAGIA! Yo pensé que no existía pero lo sentí, esas llamas, yo creo que…no fue un sueño… ¿ENTIENDES DE LO QUE ESTOY HABLANDO?- Uh-Oh…invasión de espacio personal…
-O-key…creo que fue demasiada cafeína para ti, necesitas descansar.- Medio asustada le arrebata el café de sus manos.
-Leyla hablo enserio, creo que no fue un sueño.-
-Como digas…emmm… ¿Nos podrían envolver esto por favor?-
-¡Leyla!-
-Lo siento pero todo lo que me has contado no tiene sentido.-
-Lo mismo pienso pero…es que si tu hubieras estado ahí me entenderías.-
-Escucha, solo fue un sueño no le tomes importancia.-
-Pero…-
-Solo es un sueño…confía en mí.-

Odio cuando las personas no te creen, más si se trata de tus amigos, cuando estas dos se dirigían a la casa de la ¨loca¨ se toparon con Brenda y Tara cerca del parque quienes se habían devorado dos hot-dogs en menos de treinta minutos claro que cuando escucharon el cuento de Elise…bueno…regresaron el segundo hot-dog…

-No era para tanto…- Queda asqueada la del mechón rojo al ver que ambas escupen la comida.
-Lo siento, es solo que… ¿Muchachos que lanzan fuego? ¿Ninwar?-
-Liware, es Liware ¿no?- Se cerciora Leyla.
-Si…creo.-
-Leyla, ¿Otra vez la llevaste a la cafetería Smush?-
-Ese no es el punto Brenda.-
-Sabes como la cafeína afecta a Elise.-
-No culpen a Leyla, yo decidí salir de la escuela y tomar el café…es mi culpa.-
-Sí, estas muy demacrada.-
-¨Gracias Tara¨.-
-Lo siento, pero ya que todas estamos aquí vamos al acuario, le enviare un mensaje de texto a Natalie para que nos encuentre en la entrada.-


-Hehehe ¿Entonces eras castaño?- Dice entre risas mientras tocaba su calva.
-Castaño oscuro si puedo corregir hahaha…esos tiempos, pero ya no he tenido que usar shampoo.-
-¿Y cuándo tendrás tu cabello otra vez?-
-El lunes fue mi última quimioterapia, dentro de una semana de darán de alta y poder seguir con mi vida normal.-
-¿Normal?-
-Oye trato de no ser tan modesto.-
-Hahahaha… ¿Uh? Un segundo…-Saca su Iphone 4 leyendo el mensaje de texto que le había enviado Tara.-Son mis amigas, quieren que las acompañe al acuario.
-¿Ya te vas? Pero aun no te has acabado tu frapuccino.-
-Puedo seguir tomándolo en el camino.-
-Lo que trato de decir es que…no quiero que te vayas.- Uh-Oh…la mirada tierna.
-Bien chico normal para que veas que soy justa mañana después de clases vendré a visitarte.-
-¿Y en qué universidad estudias?-
-Emmm…estoy en mi último año de preparatoria.-
-Wow…eso me hace un pedófilo.-
-¿Cómo crees? Te apuesto que tienes humm…dieciocho o diecinueve años.-
-Tengo veintiún años.-
-Uhhh…bueno quizás si seas un tanto  grande hehehe.-
-Pero no anciano hehe…espero que no tengas problemas con eso.-
-No, para nada igual vendré a verte a las doce.-
-Perfecto pero… ¡Hey! ¡Espera!-
-¿Dime?-
-Albert llévala hasta el acuario.-
-No es necesario Alan yo puedo tomar el autobús.-
-Insisto no dejare que una linda niña como tú se vaya sola hasta el acuario, mi conciencia no me dejaría dormir en paz.-
-Es que…-
-Si es por Albert descuida no muerde hehehe…vamos, acepta.-
-Está bien solo porque me cayó bien Albert.-
-Maneja con cuidado Albert.-
-Siempre señor.-
-Bueno hasta mañana Alan y ajusta bien el flash hehe.-
-Prometo hacerlo con tal de no dañar esos bellos ojos.-
-Eres un adulador profesional ¿Lo sabias?-
-Oye no es ilegal.-
-Hahaha ya me voy, cuídate.-
-¿Ya tienes mi número no?-
-Sipis, te hablare mañana cuando este en camino hehe.-
-Estaré pendiente ojos verdes.-
-Más te vale chico calvo.-

Es enserio, quiero uno de esos chicos aunque sea para navidad, es mejor que un cupón de descuento para tacos (Sin incluir la bebida), fue el regalo más triste que recibí, bueno, no tanto como la pasta dental que la abuela me dio pero…otra vez me salí del tema ¿No es así? ¡Bien! ¡De todos modos no quería aburrirlos con mis desgracias! Siguiendo con la historia las cuatro chicas esperaban a Natalie en la entrada de acuario cuando casi se les cae la baba al ver a su amiga bajándose de una muy lujosa limusina…

-¿Qué?-
-¿Qué banco robaste?-Pregunta Tara con los ojos en forma de platos.
-Ummm…no de lo que yo recuerde.-
-¿O vendes drogas?- Elise prosigue con el interrogatorio.
-No.-
-¿Entonces?-
-¿Entonces qué?-
-¿Cómo explicas la limusina?- Leyla como siempre comienza a intimidarla.
-¡Oh! Eso, descuiden les contare todo cuando entremos pero conste que no me lo creerán.-

Relato toda la historia de cómo conoció al multimillonario Alan Jones (la envidia siempre estará a mi alrededor) en cuanto a Elise estaba más concentrada en un pez globo que en las palabras de Natalie, claro, la chica tenia cosas más importantes en que pensar y resolver, solo se preguntaba una y otra vez en su cabeza ¿Habrá sido en verdad un sueño? ¿Acaso me estaré volviendo loca?

-No-puede-ser.-Se queda boquiabierta Brenda al escuchar la sorprendente historia de su amiga.- Eres una chica con mucha suerte ¿Lo sabias?
-No comprendo.-
-¿Qué acaso no es obvio? Te ganaste la lotería.- Leyla solo frunce el ceño como de costumbre, si yo pudiera también lo haría, pero desgraciadamente no nací con el don de fruncir el ceño.
-Hahahahaha…no, no, solo somos conocidos además debe de ser un hombre muy ocupado, recuerden que es dueño de una empresa petrolera.-
-¿Y qué? Se interesó en ti.- La extranjera le sonríe de una manera pícara pensando en muchas cosas que no querrán saber.
-¡Ya déjenme en paz! ¡Alan solo es un conocido! ¡Co-no-ci-do!-
-Si claro.-
-Es cierto, ¿No es así Elise? ¿Elise?-
-¿Hum? ¿Qué?-
-No estabas poniendo atención a todo lo que decía ¿Verdad?-
-Por supuesto que si.-
-¿A qué se dedica Alan?- Elise comienza a balbucear pensando en una buena respuesta- ¿Tan siquiera sabes quién es Alan?
-El…doctor de…pediatría…-
-Ese es mi papá.-
-Lo siento Natalie la verdad solo quiero ir a mi casa, no me siento bien.-
-¿Aun pensando en ese sueño?-
-No fue un sueño Leyla, estoy segura que lo viví no sé como pero no fue un sueño común y corriente.-
-Ya hablamos de esto Elise, a veces parecen reales pero solo son producto de nuestra imaginación hasta tú mismo terapeuta te lo ha dicho.-
-Claro, todo el mundo cree que estoy loca, incluyéndote.-Se acerca hacia la chica del mechón rojo, desafiándola.- Todos me dicen lo mismo, ¨Que todo está mi cabeza¨ ¨Que no soy Alicia en el país de las maravillas¨  ¡Ya estoy harta que todos me digan lo mismo!- Al enojarse comienza a agrietarse los cristales del acuario.
-Tranquila no quiero pelear contigo y por favor no me provoques.- Advierte Leyla con la poca paciencia que le quedaba.
-¿Cómo quieres que me tranquilice? Si nadie me cree, ni siquiera mis propias amigas.-
-Si te creemos.- Aclara la joven de los ojos verdes esmeralda quien le destrozaba verla en un estado de desesperación.
-Me creen pero loca, lo se y…mi locura incremento desde que ese vago me entrego esta porquería.-Saca la extraña moneda y lo lanza contra uno de los cristales.- ¡Esa cosa tiene la culpa! ¡Mi vida estaba menos complicada hasta que la moneda me brindo otro porcentaje de mala suerte!-
-Estas consiente que solo es una moneda ¿No?- La fría chica se aterra y a la vez se preocupa por la chica.
-¡Sigues diciéndome loca! ¡NO ESTOY LOCA!-

Sabía que las chicas podíamos ser explosivas a la hora de enojarnos pero no creí que lo dijeran de una forma literal, todos los cristales se hicieron añicos dejando que el lugar se comenzara a inundar, los gritos y el pánico nunca faltaron más el de las chicas cuando un vidrio rozo la mejía de Elise mezclando el agua con el color rojo, Leyla la tomo del brazo para que salieran de ahí solo que no se esperaba chocar contra un árbol, así es queridos lectores, la moneda hizo de las suyas otra vez, ya no estaban en el acuario casi destruido pero debo recalcar que en el zapato de Tara bailaba un pez...

-¡Quítenmelo! ¡QUÍTENMELO!-
-¡No te muevas le harás daño!- Brenda saca el pez de su zapato liberándolo en un estanque.-¿Un estanque? No recuerdo que había un estanque.-Si lo mismo hubiera dicho yo.
-¡Argh! POR LA… ¿Y ESTE ÁRBOL?- Dice mientras tapaba su nariz sangrada y Elise le hacía compañía con su mejía herida.   
-¿A qué horas salimos al jardín?- Pregunta muy sorprendida Tara mirando a su alrededor- Es un jardín muy grande.
-Tara no sé si te has dado cuenta pero… ¡NUESTRAS AMIGAS ESTAN HERIDAS!- Recuerda Natalie tratando de atender a las dos chicas.
-¡AQUÍ ES! ¡AQUÍ ES!- Elise repite con ansias al ver el lugar.
-¿Qué cosa?-
-¡EL LUGAR DE MIS SUEÑOS! ¡SABIA QUE NO ERA UN SUEÑO! ¡Y ES UN BOSQUE NO UN JARDÍN!-
-¡YA DEJA DE DECIR TONTERIAS! ¡MI NARIZ ESTA PUNZANDO!-

-¡AQUÍ ESTA LA PRUEBA DE QUE FUE REAL! ¡ESTA TIERRA SI ES REAL!-

Capitulo 2

CAPITULO 2
Un mundo de locos

Luego de un sueño con el Ramsés II y galletas Elise lentamente abría sus ojos y resaltarlos al ver varios brillantes y negros ojos, rostros muy arrugados y verdes con orejas puntiagudas suficientes para que la chica se escandalizara al igual que esos extraños seres…

-¡AAAAAAHHHHHHH!- Grita la chica al igual que esas cosas extrañas.
-¡AAAAAAAHHHHHH!-
-¿QUE COSAS SON? ¿RAMSÉS LOS ENVIO?-
-Lo sabía, aparte de fea es una loca, ¡Loca que se quedó dormida sobre mis hermosas petunias!- Le recalca uno de ellos.
-Claro que… ¿Me dijiste fea?-
-¡Sí! ¡Y quítate de mis flores!- La empuja.
-¡AY!, ¡Yo podía hacerlo sola gracias! ¡Un momento! ¡La caída me dolió! ¡Se supone que no hay dolor en un sueño! ¡No físico al menos! ¡Sabía que no tenía que tomar dos tazas de café!-
-Tranquilo, tus flores estarán bien, volverán a crecer.-
-Aunque es una de las pocas veces en donde no estoy en un mal sueño…pero…-
-¡Asesina de flores! ¡Lastimaste a mis bebes!-
-¡Asi no pasaron las cosas! ¡Puedo explicarlo! ¡Hey! ¡No! ¿Qué hace? -Siente los escobazos del duende enfurecido-
-¡Esto te enseñara a no meterte con mis bebes!-
-¡Auch! ¡Deje de hacerlo!, si no…bien… ¡Bien! ¡Siga golpeándome! ¡Asi despierto de este sueño! ¡Con fuerza! ¡Vamos!-
-¡Y encima te burlas de mí!-
-¡Tal vez esto le enseñe!-

La criatura lanza sobre ella un extraño polvo con las peores intenciones pero para su mala fortuna solo había causado en ella varios estornudos…

-¡Achis! ¡Achis!-
-Imposible, era piel de troll, se suponía que la convertiría en un insecto, de preferencia un grillo para así aplastarla-
-¡Achis! ¿Qué? ¡Achis!-
-¿Seguro que es piel de troll?-
-Por supuesto que si yo mismo lo prepare.-
-¿Entonces?-
-¡Achis! ¿Piel de troll? ¡Achis! ¡Achis!-
-Se lo lanzare otra vez quizás solo fue mala suerte.-
- ¡Claro que no! ¡Ni loca pienso permitir eso! ¡Achis!-
-¡Atrápenla!-

Estaba a punto de correr cuando vio la mínima estatura de sus atacantes, eran más pequeños que las bancas en el central park, en mi opinión tenían el tamaño de una licuadora pero no entremos en detalles, no ahorita…

-Esto cada vez se está volviendo más extraño…-
-¿Qué miras? ¿Acaso tengo algo en la cara?-
-Los imaginaba un poco más…ummm… ¿A mi altura?-
-¡Escucha mocosa! ¡Tus burlas no te salvaran el pellejo! ¡Somos pequeños pero los gnomos también sabemos ser malvados como tú!-
-¿Gnomos?...HAAAAHAHAHAHAHAHAHAHAHHAHA GNOMOS HAHAHAHAHAHAHA…-
-¡A ella!-

Bien, quizás no fue un buen momento para reírse menos de criaturas extrañas y sorprendentemente a pesar de su tamaño corrían más rápido que un anciano dejando a Elise como la tortuga en la historia, pero aun así corrió sin parar hasta que se encontró con otra sorpresa me refiero a la entrada de un pueblo con aspecto medieval si se podría decir…

-Esto es uno de los sueños más locos que he tenido en mi corta vida, okey…cálmate Elise todo esto es solo parte de tu imaginación causada por dos tazas de café negro, nada de esto es real.-
-¡Ahí esta! ¡Tras ella!-Grita uno de los gnomos.

No tuvo más opción que adentrarse al pueblo en donde el movimiento de las personas era grande, al menos a esas horas de la mañana pero de alguna forma u otra Elise tenía que adentrarse en esa manada si se podría decir así que se topó con cerdos, gallinas, un vendedor de tomates, en fin varios obstáculos causando un gran caos en el lugar pero como en toda historia tiene que llegar un caballero para sacar de aprietos a la doncella...

--¿Solo eso necesitas corazón?- Pregunta una robusta vendedora quien le entregaba al joven de cabello castaño un pequeño cesto de verduras y leche.
-Creo que solamente esto le encargo mi madre.-
-Son ocho monedas de plata.-
-¡Aaaaah aléjense de mí!- Choca contra el chico quien solo se molestó.
-¡Hey! ¿Qué te pasa?-
-Lo siento es que me están siguiendo un…-
- ¡Tiraste mi leche! ¿Sabes que ahora tendré que hacer otro gasto adicional?-

Bueno no era el caballero perfecto pero había que admitir que ese cabello castaño más sus ojos de un azul muy intenso lo ayudaban mucho para sus encantos...

-Lo siento, lo siento.-
-Deja de decir lo siento mejor págame la leche que derramaste.-
-¡Ya encontré a la humana asesina de flores!- Comienza a acercarse uno de los gnomos.
-Primero ayúdame sino…-
-¡Oh no, ni de que estuviera loco! ¡No quiero meterme en líos por tu culpa!-
-Por favor, mi vida depende de ti.-
-¿Y mi vida que?, también es importante.-
-Pero las damas somos primero.-
-Ese chantaje no funcionara conmigo.-
-¡Ahora te arrancaremos tu cabello para hacer un tapete y usarlo en la puerta de mi casa!-
-¡No si él lo evita! ¡Les pateara el trasero!-
-¿Qué? ¡No! ¡No!, yo solo…-
-¿Acaso tú conoces a la humana muchachito?-
-Por supuesto que no ella… ¿Humana?-
-Sí, solo mira su ropa, su actitud.-
-¿Qué tiene de malo mi ropa?-

El chico la mira detenidamente de pies a cabeza hasta que se detuvo en sus ojos, en esos hermosos ojos color miel que le causaron un gran pavor que paralizo su cuerpo...

-¡Hey! ¡Chico! ¿Qué sucede?- Elise hace varios chasquidos tratando de llamar la atención del aterrado joven.
-¿Lia?-
-¿Perdón?-

Y los problemas no acababan aun, el disturbio causado por Elise había llamado la atención de una banda de hombre con armaduras que tenían el mismo símbolo que la extraña moneda regalada por aquel vagabundo, pero sus pensamientos fueron interrumpidos cuando el joven puso el pequeño cesto con todo y víveres sobre la cabeza de la joven, su cara estaba llena de huevo y hierbas al igual que su cabello mientras que el oficial al mando de aquel grupo se bajó de su caballo para acercarse a ellos quitándose su casco para mostrar sus rostro que en el adornaba una cicatriz en su mejía derecha, tenía alrededor de unos veintiún años pero ese pelo de color cobrizo lo hacían lucir bien, o eso decían sus amantes…

-¡Argh! ¿Por qué hiciste eso?-
-Vaya, vaya, miren a quien tenemos aquí.-
-General Roy…- Levanta ambas cejas fingiendo gusto.
-Me descuido unos minutos y ya causas un gran alboroto.-
-Bueno en realidad yo…-
-¿Y no me vas a presentar a tu amiga?-
-En vez de romper corazones debería mantener el orden en este pueblo ya que ese es su trabajo ¿no?-
-¡Esas cosas intentaron matarme!- Elise muy indignada señala a los gnomos.
-¡Esa humana mato mis flores!-
-No es…-
-¿Humana?-
-¡Así es General! ¡Esa mocosa no es más que una humana! ¡Solo mírela!-
-Hahahaha…general Roy no creerá en las mentiras de este gnomo, usted y yo sabemos perfectamente que no existen los humanos en Liware.-
-Cállate que no quiero escucharlo de ti, sino de la muñequita que se encuentra detrás de ti.-
-Ya déjele en paz.-
-¡Tu! ¡Acércate!-
-Ummm…-
-¡Ahora!-

Con ese tono cualquiera hubiera obedecido, más en la posición en la cual Elise se encontraba pero ella estaba más preocupada como quitarse el huevo en la cara sin darse cuenta en la mirada pervertida de Roy sobre ella…

-Hehehe…esta niña no es más que una Liwariana busca pleitos que solo quiere atención.-
-Pero si ya dije que no fui…-
-Y a parte tiene unos bellos ojos sería un pecado no perdonarla.- Estaba a punto de acariciar su rostro cuando el otro joven jalo a Elise retando aún más a Roy.
-Muy bien Roy sino cumplirás con tu trabajo entonces sería bueno que te retiraras.-
-Tranquilo niñito perdedor que no te robare a tu novia…bueno…a no ser que ella quiera lo contrario hehe.-
-¿Bueno la arrestara o no? ¡Quiero justicia por mis flores!-
-Mmmm…no, es demasiada bonita para estar en el calabozo, además solo son flores así que no me haga perder el tiempo.-
-¡Pero!-

Al escuchar el típico pero el general con una sola patada noqueo al gnomo atemorizando no solo a sus compañeros sino también a los pobladores…

-Como odio las criaturas quisquillosas pero en fin todo sea por una carita linda llena de huevo.-
-No tenías por qué hacer eso, no te hizo nada.- Alza un poco la voz el chico de los ojos azules.
-Mira...llorón…-se acerca a él teniéndolo cara a cara.- más vale que cuides tus palabras, te recuerdo que tú y tus amiguitos están siendo vigilados no querrás que el emperador se entere de tus disturbios.-
-¡Él no te tiene miedo!- Interrumpe la joven.
-¡Ssshhhh…cállate! Hehehe…no le hagas caso.-
-¡Apuesto que te tumba los dientes en menos de un minuto!-
-Enserio no me estas ayudando.-
-Me gusta la actitud de tu novia humm…no sé si robártela es demasiada bonita para ti.-
-Ya basta, cada quien por su camino ¿no?-
-Ni modo muñequita será para otro momento…ya sabes guardián de quinta.-
Un buen respiro se tomó otra vez al ver que esos guardias se alejaban más el acosador pero la felicidad no dura para siempre y lo digo porque el ¨caballero valiente¨ jalo del brazo de la chica y sin dejar que se limpiara su rostro la llevo detrás de una taberna, no piensen mal  ¿Si?

-¿En que estabas pensando Lia?- Se altera el caballero obviamente por lo sucedido.
-Pues yo…-
-¡Casi pierdo mis dientes por tu culpa!-
-Bueno el comen…-
-¡No importa! ¡Como sea! ¿Qué haces aquí y como regresaste?-
-¿Disculpa?-
-¡¿QUE ACASO NO TE HAS PUESTO A PENSAR DE COMO REACCIONARA LEN CUANDO TE VEA?!-
-¿Len?-
- ¡Tienes suerte que Roy no te reconoció! Oh peor ¡Que Len estuviera ahí!-
-He conocido a varios locos en mi joven vida…pero tu…te ganaste el premio nobel, necesitas ayuda amigo.-
-¡Tú eres la que necesita ayuda! ¡Y rápido!...bien, mi casa no está muy lejos así que…-
-¿Tu casa? ¡Oh no, no, no! ¡Ni de chiste, tengo que regresar a mi hogar sino mi mamá me matara!-
-¡Ya déjate de payasadas Lia! ¡Este no es el momento!-
-¡Y no soy Lia! ¡Me llamo Elise!-
-¨Ha-ha¨ muy graciosa.-
-No le veo el chiste…-
-Lia enserio, no estoy para tus bromas, esto es serio.-
-No es broma cabeza de chorlito…-

Cuando una chica muestra esa mirada asesina es mejor no empeorar la situación y hacerles caso,  cuando hacen eso es porque dicen la verdad, enserio…

-Está bien, está bien, te creo pero deja de mirarme así que aunque no lo creas es perturbador más si viene de ti.-
-¿QUE?-
-Solo deja de mirarme así, te creo, te creo, pero no si se Len lo hará.-
-¿Quién es Len?-
-¿Pues quien más? Es nuestro ¨querido emperador¨, el amo de todas las tierras de Liware.-
-Oh no…eres un narcotraficante…-
-¿Eh?-
-Seguramente me quieres secuestrar para llevarme con tu jefe Len y que luego el me...-
-¿Y a mí me dices el loco? Tú eres la que está hablando incoherencias, en primera Len no es mi jefe y en segunda no sé qué es narcotraficante.-
-Pero dijiste que Len es el emperador de estas tierras.-
-Porque lo es, por desgracia es el rey de todo Liware.-
-¿Vino algún pariente del príncipe Williams?-
-Eres rarita ¿Sabias?-
-¡Hum!-
-Bueno no importa, tendré que llevarte a mi casa y ver la manera de llevarte a tu casa ¿Recuerdas en donde queda?-
-Si, 4525 North Buckstrake, Massachusetts, está cerca del famoso restaurante Wango Tacos hehe.-
-Muy…bien…ummm…en mi casa tengo un mapa eso nos ayudara, ¡Oh! Pero antes.- pone sobre ella su capa color beige - así nadie te confundirá con Lia.
-¿Y quién es esa famosa Lia?-
-Explicaciones luego ¿sí?-
-¿Al menos podrías decirme tu nombre?-
-Llámame Matt ¿Podemos irnos ya?-
-Okey, ya, no seas gruñón.-

Matt llevo a Elise fuera del pueblo, su hogar quedaba por el campo según lo poco que le conto vivía con su madre y su hermana menor que se dedicaban a la cosecha y a la ganadería, la herencia que le había dejado su padre pero luego de ese corto tema no hubo otro hasta que llegaron al pequeño rancho muy pintoresco tendría que decir más si era el hogar de un chico que pareciera había chupado un limón, desde lejos se veía como una pequeña muy parecida a Matt perseguía a las gallinas, lucia muy tierna con su vestidito sencillo pero ondulado de color crema con un listón del mismo color adornando su cabello…

-Supongo que aquí vives.-
-Supones bien ¡Hey Briss!-Llama la atención de la pequeña quien le muestra una dulce sonrisa mientras corría hacia el.- ¿Mamá sabes que estas persiguiendo a las gallinas?
-No pero sé que no me delataras porque me quieres y eres el mejor hermano del mundo- Si, la típica mirada de perrito triste claro que la mayoría de veces no funciona pero Matt podría ser la excepción.
-No pero con esa ropa sucia no podrás mantener tu mentira hehe.-
-¿Y quién es ella? ¿Es tu novia?- camina alrededor de la chica- huele igual que las gallinas.
-No es mi novia solo es una conocida y ya.-
-Exacto, digo, ser la novia de el creo que hay mejores opciones.-
-Ya lo dijiste… ¡hey!-
-Ya era hora que tuvieras novia, mamá pensaba que seguirías viviendo con nosotras luego de los treinta.-
-¿Qué yo que?-
-¿Y cómo se llama tu novia?-
-Anis-
-¡Elise!- replico un tanto furiosa.
-Es igual.-
-¿Solo Elise te llamas?- los ojos de la pequeña brillan con tanta curiosidad, pero no podría decir lo mismo de Elise quien se quedó callada ante la pregunta.- ¿Tienes otro nombre? Tienes cara de Artemisa.
-Suficiente Briss mejor entremos antes de que mamá regrese y te vea así.-
-Tú lo que no quieres es que se entere que me dejaste sola.-
-¿Querías caldo de pollo no? Así que no te quejes.-
-¿Podemos entrar de una buena vez? El huevo comienza a pegarse en mi cara.-

Se lo que deben estar pensando, Matt es un antisocial amargado y Elise una mimada quisquillosa, eso pensé yo también hasta que me entere de la historia completa pero bueno iremos por partes, el amargado dejo entrar a la mimada quien apreciaba el pintoresco lugar, muebles color ocre con detalles orgánicos de color verde, jarrones con muchas flores exóticas, muñecas por todas partes, un papel tapiz marrón con los mismos detalles, era muy linda la casa para un chico como el, como sea la pequeña Briss condujo a Elise al segundo piso a la izquierda en donde estaba el baño, con varias cubetas llenaron la tina hecha de madera y agregaron unos cuantos aceites perfumados...

-Listo, ya puedes bañarte.- Se levanta luego de medir la temperatura del agua y un tanto amable le da ciertas instrucciones- Aquí hay ropa limpia eres un poco más delgada que mi madre pero creo que te quedara, dentro de un rato pasare por tus prendas sucias, no uses el frasco color purpura, no mojes el piso solo párate sobre la alfombra, no desorganices el botiquín y…-

-Creo que tengo más libertad bañándome en el rio.-
-Solo…no hagas ningún desastre por favor.-
-Puedes quedarte tranquilo.- mira cómo se marcha inquieto mientras que Briss se acerca a ella.- ¿Cuál es su problema?
-No te enfades con él por favor, si lo conocieras mejor te caería muy bien.-
-¡Oh! ¿Así que hay más de el?-
-Él es muy bueno, lo digo enserio créeme que es el chico más lindo y tímido que pueda haber.-
-¡Briss! ¡Recoge tus muñecas antes de que venga mamá!- Otra vez la voz molesta.
-¡Ups! Hehehe avisa cuando termines y te prestare mi patito de hule para que te haga compañía.-
-Ummm…gracias…eso creo…-

Al quedar totalmente sola bueno no puedo decir que la ayuda a tranquilizarse, digo una tina rara que jamás había visto, las vestimentas medievales, para ser más breve el lugar era más extraño que los ovnis y la verdad no querrán saber cómo se bañó en esa gigantesca cubeta que lo llamaban tina, enserio no querrán saber. Mientras tanto Matt tomo uno de los poco libros que habían en el estante y entre sus páginas saco un mapa maltratado y viejo…

-Matt.-
-Dime Briss.- Contesta y a la vez mira el mapa.
-¿Por qué tu novia se parece mucho a Lia?-
-En primera no es mi novia y en segunda no lo sé.-
-Quizás sea su gemela pérdida.-
-Para nada, Lia no tenía familia alguna prácticamente era huérfana.-
-Pero existe la posibilidad, Elise es muy idéntica.-
-A eso se le llama coincidencia hermanita, coin-ci-den-cia.-
-Papá te diría ¨Coincidencia y destino son dos cosas muy distintas muchacho¨- hace una voz grave y casi varonil mientras movía su dedo índice de un lado a otro.
-Hehe…te salió igual que el…pero si, eso diría.-
-Quizás nuestra reina regreso y está bromeando.-
-Creo que te he leído muchos cuentos de hadas Briss, pero soñar no cuesta nada.-

Pero un grito estremeció el lugar e hizo que Matt subiera rápidamente hasta el baño junto con su hermana, el error más grande que puede cometer una persona es entrar sin tocar antes la puerta, si, exactamente paso lo más obvio…

-¡Pervertido! ¡Asqueroso!- Se cubre rápidamente el lienzo o toalla como le decimos y lo golpea con uno de sus zapatos.
-¡Auch! ¡Lo siento! ¡Lo siento! ¡Auch!-
-¡Sal de aquí! ¡SAL DE AQUÍ!-
-Pe-pero si tu gritaste y pensé que… ¡Auch!-
-¡Hay un araña en la ventana! ¡Mátala!-
-¡Lo hare si me dejas de pegar!-

Hay que admitir que toda chica le teme a las arañas o cualquier bicho repugnante, esas cosas vuelan o saltan hacia ti sin razón alguna menos mal Matt lo elimino aunque…su manera de hacerlo no fue la correcta, no frente a la chica quien vio exactamente como el con un solo movimiento de su mano quemo al insecto…

-Listo, misión cumplida.-
-¿Co-como hiciste eso?- Pregunta aun en shock.
-¿Qué cosa?-
-E-Eso…tu mano…el fuego…-
-Bueno la magia es un rápido recurso para matar insectos ni modo que utilizara un zapato para matarlo, eso sí sería raro hehe.-

Elise colapso al suelo prácticamente desmayada. ¿Qué esperaban? Muchas emociones en menos de dos horas, hasta yo pensarían que estoy demente asi que es totalmente normal asi que pasaremos a otro tema. En otro parte lejana de ahí se encontraba otro pueblo un tanto más pequeño que el anterior en donde su fuerte era la agricultura y las tierras amplias y abundantes los favorecía mucho, en una de esas manzanas una joven de quince años de cabello rubio cenizo, ojos azules y piel muy blanca la verdad no parecía ser una campesina, sus rasgos eran demasiados finos si podría decirlo de esa manera, como sea, junto con una pareja aparentemente de cuarenta años recogían las nuevas cosechas colocándolos en las viejas y pequeñas cestas, si no mal recuerdo era verano asi que lo nuevo era Maíz, berenjena y zanahoria…

-Muy bien están eran las ultimas.- el hombre se estira hasta tronar su espalda- el clima ha sido muy amable con nosotros, solo mira estas bellezas.
-Cuidado o me pondré celosa cariño hehehe.-
-Hehehe… ¡Anika! ¡Necesitas ayuda con eso!-
-¡Ya casi termino pero si necesito una manita!- él se acerca con su mujer para tomar y colocar los cestos en una carreta- no estuvo mal creo que valió la pena los gastos extras.
-Les dije que era buena idea ¿O no mujeres?-
-Sí, si amor, tuviste la razón pero no te emociones mucho recuerda que acabas de tomar líquidos.-
-Bah…ya casi lo tengo bajo control, como sea mañana llevaremos esto al mercado mientras tanto hay que entrar que tengo mucha hambre.-
-Tienes suerte prepare pato guisado en verduras.-
-Una de las razones por los cuales me case contigo hohoho.-
-Señor Otto recuerde que luego tenemos que hacer el inventario, no queremos que suceda lo del mes pasado.-
-Cuantas veces tengo que decirte que no me llames Señor, eres como la hija que nunca tuvimos no nos vendría mal que nos dijeras mamá y papá ¿No es así Diana?- Abraza alocadamente a la chica que casi la derriba.
-Otto tiene razón cariño, eres la princesita de ambos aunque hace pocas semanas cumpliste los quince pero eso no te quita lo dulce hehehehe.-
-No me recuerdes ese fatídico día en donde mi niña se convirtió en una mujer…disculpen…- el típico padre dramático que trata de no llorar y no supera el paso de la pubertad de sus hijos.
-Hehe…ustedes han sido muy buenos conmigo la verdad no tengo con que pagarles en especial esa hermosa fiesta de cumpleaños.-
-No tienes por qué decir esas cosas, lo hicimos con mucho amor.-Diana sostiene sus rostro observando esa bella mirada azul de su pequeña postiza.- los quince es una edad muy linda que hay que disfrutarlo al máximo, recuerda que solo se cumple una vez en la vida.
-Aún recuerdo cuando acogimos a mi bebe luego de que sus padres perdieran la vida en ese terrible derrumbe, ella durmiendo en la humedad del bosque...POR ESO ES MI PRINCESITA INTOCABLE.-
-Oh…no otra vez…-se encoje de hombros al ver la muy conocida actitud de ¨papi¨.
-ANIKA COMO MI UNICA HEREDERA…y mi muy preciada joya hoho…LE TRASPASARE TODOS MIS CONOCIMIENTOS PARA QUE SEA UNA GRAN MUJER...aun no lo eres porque aun estas pequeña…Y MIENTRAS TANTO NO TENDRAS NOVIO HASTA QUE CUMPLAS LOS TREINTA.-
-¿HASTA LOS TREINTA?...umm…señor…-
-¡PAPÁ!- Recalca.
-Umm…papá…quiero llegar al altar sin bastón ¿Entiendes?-
-Treinta, amor, treinta, porque aun eres la pequeña de papi.-
-Mejor los arreglamos esto después del almuerzo, vamos querido.-
-Lo del matrimonio no está en discusión ¡Hum!-
-Como digas amor, vamos hijita que tienes que lavarte antes de comer.-

Pero antes de que contestara algo detrás de ellos robo su atención, un fino corcel negro y garañón que se encontraba en la granja vecina comiendo el abundante pasto, fue ahí donde la expresión de la chica cambio por completo…

-Pe-pero antes iré a acarrear agua del pozo como usted dijo, necesito lavarme antes de comer.-
 -¡Oh! Te acompañare princesa.-
-No, no, usted ha trabajado muy duro señor Otto…perdón…papá, los alcanzare en unos segundos.-
-Vamos querido, nuestra niña ya vendrá.-
-Bien, pero no hables con extraños.-

¡Ha! Ojala hubieran sido extraños, por suerte sus padres postizos entraron mientras que ella se coló a los terrenos ajenos para contemplar más de cerca el corcel quien no rechazaba su presencia pero Anika se asomó más a la parte de atrás de la casa en donde un encapuchado se encontraba recostado sobre la pared, se notaba la juventud del extraño a pesar que no dejaba mostrar su rostro, esta persona normalmente siempre llevaba puesto prendas de cuero color negro, una finas grebas, hombreras acompañadas con la capa que cubria sus rasgos, y unos pequeños bolsillos que rodeaban su cintura, admito que si lucia muy sexy con todo eso…

-¿Cómo me encontraste?- Adiós al tono dulce, hola a la voz fría.
-Tú vecino coopero un poco, no fue difícil sacarle información.-
-Vete de aquí antes de que te vean.- Comienza a vociferar mirando de un lado a otro.
-¿Qué? ¿Temes que tu nueva familia se entere que eres mi hermanita?-
-Lárgate, tu y yo no tenemos nada de que hablar asi que vete por donde viniste.-
-Ha…más de un año sin vernos y es así como me recibes.-
-Mira Len no quiero problemas, aquí soy muy feliz para que vengas y lo arruines todo, tú tienes lo que querías y yo igual así que…-
-Por lo que veo sigues enojada conmigo.-
-¿Y qué pensabas? ¿Que en todo este tiempo recapacitaría y te perdonaría por todo lo que has hecho? Eso sería ser estúpida.-
-Tu sabes porque he hecho todo esto y si piensas que con tus caprichos me harías retroceder y arrepentirme de todo te equivocas, cada gota de sangre lo vale…-
-Qué triste saber que aún no has cambiado pero bueno eso ya no es mi asunto… ¿Por qué has venido?-
-Hehe…admito que me tomo mucho tiempo llegar a ti, te fuiste como si nada y cambiaste todo lo que tenías por…esto.- Mira con repugnancia todo su alrededor tratando de entender.
-Me gusta esta vida, tengo una familia muy amorosa cosa que nunca tuve, me siento más libre y he aprendido tantas cosas que seguramente tu ignoras.-
-Ani tu no perteneces aquí, no tienes por qué hacer todo eso en casa tendrás lo que tú quieras y… ¿Fingir estar huérfana? ¡Ha!-
 -No le veo la gracia.-
-Discúlpame hermanita pero yo aún sigo vivo y sea como sea seguimos siendo de la misma sangre.-
 -Para mi mayor desgracia así es por eso…trato de abandonar mi pasado…y formar un mejor futuro.-
-Hahahaha…ya te pusiste dramática ¿Segura no quieres venir conmigo? Ahora que tu padre esta muerto podremos vivir mejor.-
-Nuestro padre.-
 -Esa carroña humana dejo de ser mi padre luego de mandar a matar a Lia...no sabes cómo disfrute verlo morir lentamente...suplicándome misericordia.-se endereza y juega con uno de los mechones de su hermana.- es una lástima que aún no logras comprender muchas cosas, quizás cuando te enamores lo comprendas.
-Vete por favor, mi familia me espera.-
-Te enviare dinero cada semana con un mensajero…-
-No quiero nada que venga de ti ¿Qué acaso no entiendes?-
-O lo aceptas o quemare este pueblito incluyendo a tu familia…tú eliges.-
-Pero…-
 -No me pruebes Anika.-
-No puedo aceptarlo, mi familia sospecharía sobre la procedencia de ese dinero…así que no…-
-Oh…tu familia, claro, bueno…una mentirita piadosa no vendría mal, ya que tú eres excelente en eso ¿no?- antes de subirse a su corcel saca de sus bolsillos una pequeña cajita con una envoltura blanca y un listan plateado que adornaba una de las esquinas.-Feliz cumpleaños quince…

Nuevamente la dejo con la palabra en la boca al montar su corcel y alejarse del pueblo, ya me imagino como debio sentirse, digo era la hermana del emperador mas odiado y temido en ese mundo llamado Liware pero como Len lo había dicho antes, sea como sea eran hermanos y ella lo quería demasiado y dejando su orgullo a un lado abrió delicadamente la cajita que contenía un dije bañado en plata con las figuras de dos alas y en medio de ellas un diamante tan azul como sus ojos, okey admito que fue lo más dulce de ese tipo hay que aceptar que es difícil tener detalles como estos más si es de parte de tus hermanos que a lo mucho que te dan es un mensaje en tu celular si tienes la suerte de que se acuerden de tu cumpleaños y de nuevo me estoy saliendo del tema mejor continuare con Matt y Elise quienes discutían por ciertos detalles…

-Ya te dije que no hay ningún pueblo o aldea que se llame asi.-
- North Buckstrake debe estar aquí lo que sucede es que no sabes usar un mapa.-
-Cómo puedes apreciar en el mapa, revise a dirección sur en donde solo está la aldea Cin y la tierra de los condenados.-
-Para empezar genio aquí es al este no al sur, en segunda por algo se llama North Buckstrake queda al norte y en tercera solo te diré que estas demente es decir que aparte de hablar tonterías ni siquiera puedes usar un mapa.-
-Si puedo usarlo.-
-¿Dónde queda el noreste?-
-Ehhh…ehhh… ¡Ese no es el punto! ¡Te decía que en el mapa no aparece North Busrak!-
North Buckstrake!-
 -Como sea que se llame no existe ese lugar ¿Segura que sabes en dónde vives?-
-No soy tan ignorante como tú que ni siquiera se sabe los puntos cardinales.-
-¡Mira hago mi mayor esfuerzo para ayudarte arriesgando mi pellejo!-
-¿Crees que soy para ti un problema?-
-Un peligro diría yo, si Len te ve no quiero pensar que nos haría…más a mi familia.-
-¿Y quien es ese famoso Len?-
-Ya te lo dije es un tipo que se llama ser emperador cuando el trono es tuyo.-
-Y de nuevo me estas asustando…-
-Escucha conmigo no tienes que fingir Lia, puedas que te cortaste tu cabello y te vestiste de una manera extraña pero tu apariencia sigue siendo la misma.-
-Ya te dije que me estas confundiendo, mi nombre es Elise.-
-Hummm… quizás recibiste un golpe en la cabeza y tienes amnesia o tu misma borraste aquellas memorias…-
-¡Estas loco! ¡Todos aquí están completamente locos! ¡En especial tú!-
-¡SSSHHH! ¡Baja la voz o llamaras la atención Lia!-
-¡QUE NO SOY LIA!-

Al gritar como una loca psicótica las ventanas se hicieron trizas, los muebles fueron empujados por alguna fuerza perforando las paredes y Matt bueno…término sentado sobre un jarrón y atorado si puedo agregar…

-¿Cu-Cual es tu problema?- Pregunta por no gritar hasta el cielo.
-¡Que todos están locos! ¡Quiero regresar a mi hogar!-
-¡Ya somos dos! ¡Pero tranquilízate sino me dejaras en la calle!-
-¡No me interesan tus problemas financieros!-
-¡No enserio! ¡Me dejaras sin casa!-
-¿Eh?- mira por todos lados la destrucción causada- ¿Qué paso aquí?
-¡Que estás loca! ¡Eso es lo que pasa! ¡Ni siquiera sabes controlar tu magia!-
-¿Magia?-
-Sí, magia la conoces ¿no?-
-Claro…ummm… ¿Puedo usar tu baño otra vez?-
-Como quieras mientras yo veo como soluciono esto.-


El ¨ ¿Puedo usar tu baño otra vez?¨ en lenguaje femenino significa ¨Tengo que alejarme de este loco psicópata antes de que yo pierda la razón también¨ lo que hizo que se encerrara en el baño pensando como escaparía aunque el vestido extraño que llevaba puesto según Matt ¨de su madre¨ la hizo tropezar contraminando su nariz con…en ese entonces la orilla del inodoro y no solo eso, ¿Recuerdan la moneda que le dio el anciano? ¿La que tenía una cara dorada y la otra de plata? Bueno la caída provoco que se saliera rodando de sus bolsillos hasta caer en la cara de plata, la chica sintió un retumbo en su cuerpo y pues al abrir sus ojos…les diré que casi enloquecía.