Capítulo
3
Demencia
La chica cayó de la
cama sudando como un puerco si podría agregar y tratando de liberarse de sus
propias sabanas hasta por fin lograrlo solo que se alteró más al ver que se
encontraba en su habitación hehehe…es gracioso cuando se pone pálida y helada
que un cubito de hielo…
-¿Qué es esto? Si yo
estaba… ¿Y Matt? ¿Y los hombrecito salvajes? En donde…-
-Amor… ¿Todo está
bien ahí dentro?- Mamá toca la puerta al escuchar los ruidos.
-Ummm…nada mamá
solo…hablaba dormida…-
-¿Otra vez tuviste
esas horrendas pesadillas?-
-No, no, en realidad
me anoche me dormí con antojos de hot cakes que hasta soñé con ellos hehe…-
-Bueno es tu día de
suerte, prepare hot cakes de vainilla con canela, tu favorito amor.-
-Eres tan linda mami
hehe…umm…ya bajo solo me daré una buena ducha.-
-Bien pero date prisa
que se te hará tarde para la escuela.-
Luego del
interrogatorio de la señora de la casa, Elise se levantó y se encerró en el
baño, mirándose en el espejo su pelo desaliñado, ojeras de segundo grado y residuos
de baba en su mentón…ugh…bueno es el aspecto común de toda persona luego de
despertarse pero en fin abrió el grifo para llenar la tina mientras se
desvestía y luego se sumergió entre las burbujas meditando en el extraño sueño
que tuvo…claro si es que fue sueño…pero por parte le gustaba tener esas
pesadillas y lo digo por el chico de ojos grises muy claros que llegaba a
sacarla de aprietos, siempre la protegía de todo aquello que podía lastimarla…se
sentía diferente…desgraciadamente la realidad para ella era otra…
-¡Fíjate por donde
vas fenómeno!- Un chico del equipo de fútbol empuja a Elisa haciendo que botara
su almuerzo en medio de la cafetería.- ¿Qué acaso el camino no es lo
suficientemente grande para ti?-
-Jordán se más
comprensivo lindo, ¿No ves que las locas no saben diferenciar lo real con lo
imaginario? Obviamente por eso no vio por donde iba hahahahahaha…- La típica
chica popular que todos odian.
A veces uno desea que
los sueños fueran su realidad porque en ese mundo solo tú tienes el poder de
manejarlo a tu antojo…
-¿Qué sucede Elise?
¿Esperas que las sombras vengan a salvarte?- Como odio a esa chica y a su
novio…- ¡Oh no! ¡Creo que va a llorar la loquita!-
-¡Cuidado Julie! ¡Las
locas son peligrosas cuando se enojan!-
-¡Ya déjenme en paz!-
Contiene sus lágrimas tras esa humillación.
-¡Uy ya se enojó! ¡Y
la niña quiere llorar! Tienes suerte de ser una chica desequilibrada hahahaha…-
-¡Oye Jordán!-
El chico al darse la
vuelta recibe un puñetazo en la nariz de parte de Leyla quien luego tiro pudin
de tapioca sobre su cabeza…
-¿Ahora quien quiere
llorar Jordán? Pero velo por el lado bueno con un toque de chispitas de
chocolate y quedaras mejor que el yogurt.-
-¡Cuidado con quien
te metes huérfana!- Amenaza la prepotente Julie.
-Veo que tú también
quieres una nariz torcida…o quizás quieras que el hada de los dientes te visite
esta noche aunque en lo personal me gustaría la primera opción.-
-Mira Leyla te
recuerdo que mis padres son los benefactores de esta…-
-Con mayor razón no
querrás que te vean con un solo diente ¿O sí?-
-No te tengo miedo
huérfana.-
-Bueno solo te
recuerdo que vivo con dos hermanos mayores que conocen bastantes artes y
ganaron bastantes títulos en esta escuela.-
Eso fue más que
suficiente para hacer retroceder a la fastidiosa chica quien ni se molestó en
ayudar a su noviecito, típico…
-¿Estas bien?-
Pregunta Leyla al ver a su amiga humillada.
-Si...gracias.-
-No les hagas caso
son unos imbéciles.-
-Pero te meterás en
líos por mi culpa…no debiste…-
-No dirán nada esos
cretinos, créeme.-
-Si tan solo no
tuviera esas malditas pesadillas…quizás no me creerían loca…-
-No digas eso, tu no
estas…-
-Si estoy loca
Leyla…estoy loca…solo…déjame sola…- Sale corriendo de la cafetería
desprendiendo todo su llanto.
-¡Elise espera!-
-¿Qué sucede Leyla?-
Aparece la egipcia con su tono extranjero.
-Lo de siempre
Tara…ya vuelvo…-
Elise se había
encerrado en uno de los cubículos del baño llorando lo menos posible para que
nadie la escuchara, las humillaciones de sus compañeros de escuela pasaba continuamente
debido a las alucinaciones y sueños que tenía casi todos los días, su único
apoyo eran sus amigas…pero sobre todo Leyla…
-Elise…sé que estás
ahí, sal ¿Quieres?-
-Vete, quiero estar
sola…- Se escucha su voz entrecortada
-No, no
quieres…escucha no te obligare a salir de ahí pero trata de ignorar las
habladurías de esos tarados que lo único que tienen es…bueno…mucho dinero.-
-¿Solo eso?-
-Okey tu sabes que no
soy buena consolando pero no les pongas atención, créeme ya he vivido esto.-
-No quiero que nadie
me vea así…-Se digna a salir mostrando sus ojos y nariz hinchada igual o más
que los de Santa Claus.
-Seguramente Natalie
tendrá algo para retocarte pero si te suplicaría que te limpiaras la nariz.-
-Hehe…en realidad
quiero regresar a mi casa, no me siento muy bien.-
-Bueno ¿Qué crees?
Igual yo así que porque no nos vamos de pinta, tengo antojo de un café.-
-Y de paso una dona-
-Pero que sea sin
relleno.-
Por otro lado Natalie
se encontraba en el hospital general de Massachusetts en donde su padre
trabajaba como pediatra, es más el ayudo a su ex-esposa a traer a Natalie al
mundo lo cual fue el más bello momento de toda su vida…
-Hola Faith, ¿Se
encuentra mi papá disponible?-
-Hahaha tienes
suerte, es su hora de descanso y conociéndolo debe estar en la cafetería
devorándose un…-
-Sándwich de
albóndigas con patatas, era de esperarse bueno iré a verlo.-
Estaba a punto de
tomar el ascensor cuando una gran multitud salía y entraba de ahí, fue donde
decidió tomar las escaleras hasta el tercer piso…jamás se imaginó que se
toparía con lo más dulce y bello…
-¡Hey!- Siente como
el flash de una cámara golpea sus pupilas.
-¡Oh! ¡Lo siento! ¡No
te vi pasar!-
Vio a un joven de
aproximadamente veinte años, calvo, piel blanca pero con unos atractivos ojos
sumamente azulados, en su manos tenía una cámara Nikon D7100 y sobre su cama
tenia un maletín lleno de diferentes lentes…
-Sí que no bromean
sobre las lucecitas de colores.-
-Enserio discúlpame,
quería ver cómo estaba la luz.-
-Está bien sé que no
fue tu culpa pero… ¿Qué rayos haces con una cámara?-
-Ummm…tomar fotos
supongo.-
-Yo sé que para tomar
fotos pero a lo que me refiero es si te permiten estar con eso.-
-Conmigo hicieron una
excepción los doctores dijeron que necesitaba una distracción y bueno…la
fotografía es una de mis grandes pasiones así que…-
-Y tu…ummm… ¿Estas
enfermo o algo así?- Claro que si tonta, ¿Para qué más estarías en el hospital
postrado en una cama? Ella ya sabía que había hecho una pregunta estúpida pero
no quería que su curiosidad fuera tan obvia.- Lo siento no debí…
-No está bien, ya
estoy acostumbrado a ese tipo de preguntas…hace un año me diagnosticaron cáncer
en la sangre.-
-¡Oh por Dios!-
-Hehe… tranquila tuve
suerte que lo detectaran a tiempo y recibiera los tratamientos necesarios para
combatirlo.-
-Hablas de… ¿La
quimioterapia?-
-Sí, eso, aunque creo
que no podre ver las agujas por un largo tiempo.-
-Hehehehe…-
-Si puedo preguntar…
¿Qué haces aquí? Eres muy bonita para estar enferma.- Pregunta mientras ajusta
el lente de su cámara.
-Es que mi papá
trabaja aquí, es pediátrico y pues siempre vengo a visitarlo.-
-Seguramente está en
su hora de almuerzo.-
-Eso me dijeron ummm…Alan…-Toma
el historial que estaba sobre la mesa de noche.- Alan Jones.-
-Es correcto pero
tengo más curiosidad sobre tu nombre.-
-Natalie Carter.-
-¿Sabes? Te llamas
igual que mi madre, su nombre era Natalie Elizabeth Jones.-
-¿Era?-
-Si es que…ella murió
cuando tenía diez años.-
-Lo lamento.-
-Está bien además fue
hace mucho tiempo, igual, tienes un hermoso nombre.-Hace que la chica se
ruborice.- ¿No quieres algo de tomar?
-No lo sé es que…-No
podía decirle que no a tanta dulzura- Claro,
¿Por qué no? ¿Quieres que vaya por un café? –
-No es necesario.-
El dulce joven
(generalmente tierno para mi) presiono un botón color rojo que se encontraba en
la mesa de noche, en menos de tres segundos apareció un hombre con traje negro
y gafas oscuras…
-¿Señor?-
-Albert ¿Nos podrías
traer dos frappuccinos? ¿Te gusta los frappuccinos ciertos?-
-Ehhh…sip.-
-Que el mío este
acompañado con un pastelito de mora azul ¿Y tú Natalie?- Nota que la chica
comienza a apenarse.- Vamos, sin pena.
-Me gusta el pastel
de queso.-
-Ya la escuchaste
Albert y de paso cómprate algo para ti y lo muchachos, estoy casi que seguro
que odian la comida del hospital.-
-Gracias señor,
enseguida vengo con el pedido, con su permiso señorita.-Se retira con una gran
sonrisa.
-¿Qué fue eso? -
-¿Un hombre? Hehehe…-
-Claro…. ¡Claro!
¡Alan Jones! ¡Eres Alan Jones! ¡Uno de los multimillonarios más jóvenes de casi
todo el mundo!-
-Bueno…-
-Toda tu familia se
dedica a la industria petrolera, solo que tú eres el dueño de todas las
plataformas petrolíferas.-
-Veo que lees muchas
revistas hehe…-
-La verdad si hahaha…eso
explica muchas cosas como la cámara o el tipo de negro.-
-Supongo, solo que no
corras la voz tú sabes…no me gusta los acosos de los paparazzi.-
-Soy toda una tumba.-
-Demasiado bonita
para ser una tumba.-
-¿Me estas adulando?-
-No…hehehe…- Dibuja
en sus labios una sonrisa pícara.- Oye ya que eres linda ¿Podría tomarte unas
cuantas fotos? Tus ojos verdes son hermosísimos.-
-Oye no me hagas
sonrojar más de lo que estoy hahaha, pero si, con la condición que me envíes
unas copias.-
-Trato hecho.-
Sí que se sacó la
lotería esta chica más si se trata de un joven tan caballeroso y dulce… ¡Quiero
uno de esos! ¡Enserio! Estoy trabajando en eso, pero pasando a otro tema Elise
se encontraba sentada en una de las mesas tan caóticas de la cafetería llamada
Smush, con apenas tocar su café negro…
-Bien, aquí traje dos
sobres más de azúcar y de paso pedí otra dona uff… ¿Elise? ¿ELISE?-
-¡Dime!-
-Veo que andas
perdida en tus ideas locas…-
-Lo siento Leyla es
que…no sé cómo contarte esto…-
-Por algo estamos
aquí así que suéltalo.-
-Es que tuve otro
sueño…pero…era tan real, en realidad no estoy segura si fue un sueño Leyla.-
-A veces los sueños
son reales, pero dime ¿Qué soñaste esta vez?-
-¿Miras esto?- Le muestra
la extraña moneda.- ¿Lo ves?
-No estoy ciega
Elise, si, lo veo, es una moneda ¿Y qué?-
-No es cualquier
moneda, es una moneda totalmente extraña y maldita, desde que ese vago me lo
dio me han pasado cosas muy extrañas…por ejemplo hoy cuando me enoje con mi
hermano por robarme el último muffin lo cual aunque cuentas pendientes con ese
enano, pero el punto es que cuando grite encolerizada se quebraron las
ventanas, sé que soy muy bulliciosa en algunas ocasiones pero no es para tanto
y-y luego este sueño en donde estaba en un mundo de locos llamado Liware y unos
hombrecito muy pequeños querían comerme y aparece este chico que está más
desquiciado que un ganso porque me dijo que yo era Lia y que un tan Len me
estaba buscando y que por eso no me podía ver nadie, después me conto que Len
me había robado mi trono de ahí Matt utilizo magia ¡ASI ES! ¡MAGIA LEYLA!
¡MAGIA! Yo pensé que no existía pero lo sentí, esas llamas, yo creo que…no fue
un sueño… ¿ENTIENDES DE LO QUE ESTOY HABLANDO?- Uh-Oh…invasión de espacio
personal…
-O-key…creo que fue
demasiada cafeína para ti, necesitas descansar.- Medio asustada le arrebata el
café de sus manos.
-Leyla hablo enserio,
creo que no fue un sueño.-
-Como digas…emmm…
¿Nos podrían envolver esto por favor?-
-¡Leyla!-
-Lo siento pero todo
lo que me has contado no tiene sentido.-
-Lo mismo pienso
pero…es que si tu hubieras estado ahí me entenderías.-
-Escucha, solo fue un
sueño no le tomes importancia.-
-Pero…-
-Solo es un
sueño…confía en mí.-
Odio cuando las
personas no te creen, más si se trata de tus amigos, cuando estas dos se
dirigían a la casa de la ¨loca¨ se toparon con Brenda y Tara cerca del parque
quienes se habían devorado dos hot-dogs en menos de treinta minutos claro que
cuando escucharon el cuento de Elise…bueno…regresaron el segundo hot-dog…
-No era para tanto…- Queda
asqueada la del mechón rojo al ver que ambas escupen la comida.
-Lo siento, es solo
que… ¿Muchachos que lanzan fuego? ¿Ninwar?-
-Liware, es Liware
¿no?- Se cerciora Leyla.
-Si…creo.-
-Leyla, ¿Otra vez la
llevaste a la cafetería Smush?-
-Ese no es el punto
Brenda.-
-Sabes como la
cafeína afecta a Elise.-
-No culpen a Leyla,
yo decidí salir de la escuela y tomar el café…es mi culpa.-
-Sí, estas muy
demacrada.-
-¨Gracias Tara¨.-
-Lo siento, pero ya
que todas estamos aquí vamos al acuario, le enviare un mensaje de texto a
Natalie para que nos encuentre en la entrada.-
-Hehehe ¿Entonces
eras castaño?- Dice entre risas mientras tocaba su calva.
-Castaño oscuro si
puedo corregir hahaha…esos tiempos, pero ya no he tenido que usar shampoo.-
-¿Y cuándo tendrás tu
cabello otra vez?-
-El lunes fue mi
última quimioterapia, dentro de una semana de darán de alta y poder seguir con
mi vida normal.-
-¿Normal?-
-Oye trato de no ser
tan modesto.-
-Hahahaha… ¿Uh? Un
segundo…-Saca su Iphone 4 leyendo el mensaje de texto que le había enviado
Tara.-Son mis amigas, quieren que las acompañe al acuario.
-¿Ya te vas? Pero aun
no te has acabado tu frapuccino.-
-Puedo seguir
tomándolo en el camino.-
-Lo que trato de
decir es que…no quiero que te vayas.- Uh-Oh…la mirada tierna.
-Bien chico normal
para que veas que soy justa mañana después de clases vendré a visitarte.-
-¿Y en qué
universidad estudias?-
-Emmm…estoy en mi
último año de preparatoria.-
-Wow…eso me hace un
pedófilo.-
-¿Cómo crees? Te
apuesto que tienes humm…dieciocho o diecinueve años.-
-Tengo veintiún
años.-
-Uhhh…bueno quizás si
seas un tanto grande hehehe.-
-Pero no anciano
hehe…espero que no tengas problemas con eso.-
-No, para nada igual
vendré a verte a las doce.-
-Perfecto pero… ¡Hey!
¡Espera!-
-¿Dime?-
-Albert llévala hasta
el acuario.-
-No es necesario Alan
yo puedo tomar el autobús.-
-Insisto no dejare
que una linda niña como tú se vaya sola hasta el acuario, mi conciencia no me
dejaría dormir en paz.-
-Es que…-
-Si es por Albert
descuida no muerde hehehe…vamos, acepta.-
-Está bien solo
porque me cayó bien Albert.-
-Maneja con cuidado
Albert.-
-Siempre señor.-
-Bueno hasta mañana
Alan y ajusta bien el flash hehe.-
-Prometo hacerlo con tal
de no dañar esos bellos ojos.-
-Eres un adulador
profesional ¿Lo sabias?-
-Oye no es ilegal.-
-Hahaha ya me voy,
cuídate.-
-¿Ya tienes mi número
no?-
-Sipis, te hablare
mañana cuando este en camino hehe.-
-Estaré pendiente
ojos verdes.-
-Más te vale chico
calvo.-
Es enserio, quiero
uno de esos chicos aunque sea para navidad, es mejor que un cupón de descuento
para tacos (Sin incluir la bebida), fue el regalo más triste que recibí, bueno,
no tanto como la pasta dental que la abuela me dio pero…otra vez me salí del
tema ¿No es así? ¡Bien! ¡De todos modos no quería aburrirlos con mis
desgracias! Siguiendo con la historia las cuatro chicas esperaban a Natalie en
la entrada de acuario cuando casi se les cae la baba al ver a su amiga
bajándose de una muy lujosa limusina…
-¿Qué?-
-¿Qué banco
robaste?-Pregunta Tara con los ojos en forma de platos.
-Ummm…no de lo que yo
recuerde.-
-¿O vendes drogas?-
Elise prosigue con el interrogatorio.
-No.-
-¿Entonces?-
-¿Entonces qué?-
-¿Cómo explicas la
limusina?- Leyla como siempre comienza a intimidarla.
-¡Oh! Eso, descuiden
les contare todo cuando entremos pero conste que no me lo creerán.-
Relato toda la
historia de cómo conoció al multimillonario Alan Jones (la envidia siempre
estará a mi alrededor) en cuanto a Elise estaba más concentrada en un pez globo
que en las palabras de Natalie, claro, la chica tenia cosas más importantes en
que pensar y resolver, solo se preguntaba una y otra vez en su cabeza ¿Habrá
sido en verdad un sueño? ¿Acaso me estaré volviendo loca?
-No-puede-ser.-Se
queda boquiabierta Brenda al escuchar la sorprendente historia de su amiga.-
Eres una chica con mucha suerte ¿Lo sabias?
-No comprendo.-
-¿Qué acaso no es
obvio? Te ganaste la lotería.- Leyla solo frunce el ceño como de costumbre, si
yo pudiera también lo haría, pero desgraciadamente no nací con el don de
fruncir el ceño.
-Hahahahaha…no, no,
solo somos conocidos además debe de ser un hombre muy ocupado, recuerden que es
dueño de una empresa petrolera.-
-¿Y qué? Se interesó
en ti.- La extranjera le sonríe de una manera pícara pensando en muchas cosas
que no querrán saber.
-¡Ya déjenme en paz!
¡Alan solo es un conocido! ¡Co-no-ci-do!-
-Si claro.-
-Es cierto, ¿No es
así Elise? ¿Elise?-
-¿Hum? ¿Qué?-
-No estabas poniendo
atención a todo lo que decía ¿Verdad?-
-Por supuesto que
si.-
-¿A qué se dedica
Alan?- Elise comienza a balbucear pensando en una buena respuesta- ¿Tan
siquiera sabes quién es Alan?
-El…doctor
de…pediatría…-
-Ese es mi papá.-
-Lo siento Natalie la
verdad solo quiero ir a mi casa, no me siento bien.-
-¿Aun pensando en ese
sueño?-
-No fue un sueño
Leyla, estoy segura que lo viví no sé como pero no fue un sueño común y
corriente.-
-Ya hablamos de esto
Elise, a veces parecen reales pero solo son producto de nuestra imaginación hasta
tú mismo terapeuta te lo ha dicho.-
-Claro, todo el mundo
cree que estoy loca, incluyéndote.-Se acerca hacia la chica del mechón rojo,
desafiándola.- Todos me dicen lo mismo, ¨Que todo está mi cabeza¨ ¨Que no soy
Alicia en el país de las maravillas¨ ¡Ya
estoy harta que todos me digan lo mismo!- Al enojarse comienza a agrietarse los
cristales del acuario.
-Tranquila no quiero
pelear contigo y por favor no me provoques.- Advierte Leyla con la poca
paciencia que le quedaba.
-¿Cómo quieres que me
tranquilice? Si nadie me cree, ni siquiera mis propias amigas.-
-Si te creemos.-
Aclara la joven de los ojos verdes esmeralda quien le destrozaba verla en un
estado de desesperación.
-Me creen pero loca,
lo se y…mi locura incremento desde que ese vago me entrego esta porquería.-Saca
la extraña moneda y lo lanza contra uno de los cristales.- ¡Esa cosa tiene la
culpa! ¡Mi vida estaba menos complicada hasta que la moneda me brindo otro
porcentaje de mala suerte!-
-Estas consiente que
solo es una moneda ¿No?- La fría chica se aterra y a la vez se preocupa por la
chica.
-¡Sigues diciéndome
loca! ¡NO ESTOY LOCA!-
Sabía que las chicas
podíamos ser explosivas a la hora de enojarnos pero no creí que lo dijeran de
una forma literal, todos los cristales se hicieron añicos dejando que el lugar
se comenzara a inundar, los gritos y el pánico nunca faltaron más el de las
chicas cuando un vidrio rozo la mejía de Elise mezclando el agua con el color
rojo, Leyla la tomo del brazo para que salieran de ahí solo que no se esperaba
chocar contra un árbol, así es queridos lectores, la moneda hizo de las suyas
otra vez, ya no estaban en el acuario casi destruido pero debo recalcar que en
el zapato de Tara bailaba un pez...
-¡Quítenmelo!
¡QUÍTENMELO!-
-¡No te muevas le
harás daño!- Brenda saca el pez de su zapato liberándolo en un estanque.-¿Un
estanque? No recuerdo que había un estanque.-Si lo mismo hubiera dicho yo.
-¡Argh! POR LA… ¿Y
ESTE ÁRBOL?- Dice mientras tapaba su nariz sangrada y Elise le hacía compañía
con su mejía herida.
-¿A qué horas salimos
al jardín?- Pregunta muy sorprendida Tara mirando a su alrededor- Es un jardín
muy grande.
-Tara no sé si te has
dado cuenta pero… ¡NUESTRAS AMIGAS ESTAN HERIDAS!- Recuerda Natalie tratando de
atender a las dos chicas.
-¡AQUÍ ES! ¡AQUÍ ES!-
Elise repite con ansias al ver el lugar.
-¿Qué cosa?-
-¡EL LUGAR DE MIS
SUEÑOS! ¡SABIA QUE NO ERA UN SUEÑO! ¡Y ES UN BOSQUE NO UN JARDÍN!-
-¡YA DEJA DE DECIR
TONTERIAS! ¡MI NARIZ ESTA PUNZANDO!-
-¡AQUÍ ESTA LA PRUEBA
DE QUE FUE REAL! ¡ESTA TIERRA SI ES REAL!-
No hay comentarios:
Publicar un comentario